lunes, 27 de junio de 2011

El Tercer Mundo del pasado



De los muchos tópicos falsos sobre la pobreza, uno de los más repetidos es el de su inevitabilidad. Naturalmente, este argumento se acompaña con otros prejuicios: los países pobres lo son por su culpa, a sus habitantes no les gusta trabajar, su cultura es así, siempre han sido pobres y siempre lo serán, etc. Para desmontar estos mitos es muy útil dar un breve paseo por el Tercer Mundo del pasado: las cosas no siempre han sido así, y pueden volver a cambiar.
Empecemos. Los romanos, por ejemplo, también compartían estos prejuicios sobre los países pobres, pero los aplicaban a otros países. Cornelio Tácito, uno de los grandes historiadores romanos, escribió a finales del siglo I un libro sobre las costumbres de los pueblos germánicos en el que, aunque defendía su superioridad moral sobre la "depravada Roma", los describía como un pueblo atrasado y miserable, sin ninguna de las comodidades de la vida moderna... de esos tiempos. Las cosas han cambiado mucho desde entonces, pero en esos tiempos un habitante de la provincia romana de Cirenaica (la actual Libia) veía a los habitantes de las islas británicas con los mismos ojos con los que hoy un parisino ve a un etíope.
Otro ejemplo interesante es el de la escritora Mary Wollstonecraft, una de las primeras pensadoras feministas y madre de Mary Shelley, que a finales del siglo XVIII publicó un interesantísimo libro sobre sus viajes por Suecia, Noruega y Dinamarca. El libro, en forma de cartas, retrata unos países escandinavos muy distintos a los actuales, muy pobres, sin ningún tipo de industria, cerrados al mundo exterior. La autora reproduce muchos de los tópicos que los viajeros actuales tienen sobre los países pobres: siempre ha sido un lugar miserable, sus habitantes no hacen nada para salir de la pobreza, es cuestión de carácter y los escandinavos siempre serán pobres porqué no tienen lo necesario para cambiar. ¿Pero las cosas han cambiado bastante, no?
Con estos precedentes no cuesta mucho hacer un ejercicio de política ficción e imaginar un futuro en el que Bolivia, Mali y Bangladesh sean los países dónde se vive mejor. Ante una idea así podemos sonreír pero tengamos en cuenta que, hace un siglo, nadie habría apostado un céntimo por el futuro de Brasil, la India o China, y actualmente ya no parece tan extravagante pensar que en pocos años pueden convertirse en las tres principales potencias mundiales. 

Fuentes:

  1. Cornelio TÁCITO: http://es.wikipedia.org/wiki/T%C3%A1cito
  2. Mary WOLLSTONECRAFT. Cartas escritas durante una corta estancia en Suecia, Noruega y Dinamarca: http://es.wikipedia.org/wiki/Cartas_escritas_en_Suecia,_Noruega_y_Dinamarca

domingo, 19 de junio de 2011

¿Se puede medir la paz?


Durante siglos se ha considerado que la paz es, sencillamente, la ausencia de guerra. De hecho, la mayoría de diccionarios actuales dan esta definición. Pero poco a poco hemos ido entendiendo que no es lo mismo la paz que gozan en Finlandia que la de Etiopia o Haití, por poner dos ejemplos, y que hay sociedades con "más paz" que otras. La paz, pues, no es sólo la ausencia de conflictos sino también los valores, actitudes y comportamientos con los que las sociedades solucionan sus problemas renunciando a cualquier tipo de violencia.
Desde el 2007, una serie de institutos por la paz y think tanks, con la colaboración de la Universidad de Sidney y el semanario británico The Economist elaboran un ranking (el Global Peace Index) con los países ordenados según su nivel de paz. Para hacer esta lista tienen en cuenta 24 factores, el primero de los cuales es la ausencia de conflictos armados internos o externos, pero dónde también se tiene en cuenta la relación con los estados vecinos, el nivel de desconfianza de los ciudadanos hacia otros ciudadanos, la inestabilidad política, el número de homicidios o de personas encarceladas, el gasto militar en relación al PIB o la facilidad para conseguir un arma, entre otros. Siguiendo este índice podemos ver que en 2011 los países más pacíficos eran Islandia, Nueva Zelanda, Japón, Dinamarca y la República Checa, y los menos pacíficos Corea del Norte, Afganistán, Sudán, Iraq y Somalia. España está en el puesto 28 de 153, por debajo de Hungría y Taiwán y por encima de Francia y los Estados Unidos, que ocupa el lugar 82.
Tres conclusiones muy interesantes que han salido de este trabajo:
- Los niveles de paz están directamente relacionados con los niveles de ingresos, de educación y de integración regional.
- En los países más pacíficos hay niveles más altos de transparencia y más bajos de corrupción.
- Los países pequeños, estables y que pertenecen a bloques regionales tienen puntuaciones más altas.
En los últimos años estamos avanzando hacia una nueva cultura de la paz pero todavía nos queda mucho trabajo antes de poder desterrar los conflictos violentos de nuestro día a día; apenas estamos aprendiendo a dar los primeros pasos. Para darlos, debemos tener en cuenta que, como decía Gandhi, "no hay un camino hacia la paz, la paz es el camino".

Fuentes:

  1. Definición de "paz" en el diccionario de la RAE: http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=paz
  2. El web de Global Peace Index: http://www.visionofhumanity.org/info-center/global-peace-index-2011/
  3. El informe de 2011: http://www.visionofhumanity.org/wp-content/uploads/2011/05/2011-GPI-Results-Report-Final.pdf

domingo, 12 de junio de 2011

Vivir en un vertedero de basura


Muchas de las grandes ciudades del Tercer Mundo no tienen una gestión eficiente de sus residuos y se limitan a verterlos en grandes extensiones de terreno en los alrededores de la ciudad. A menudo, estos vertederos donde se mezcla la basura urbana, los residuos industriales y los escombros de la construcción no están preparados para recibir tantas toneladas diarias de residuos. La basura se acumula, el metano y otros gases que provienen de la descomposición se liberan a la atmósfera en nubes grises que se ven a quilómetros de distancia y las filtraciones de aguas residuales y de líquidos tóxicos provenientes de la industria se filtran a los ríos, lagos y acuíferos cercanos, que quedan absolutamente contaminados. Cuando las ciudades vecinas crecen acaban cercando estos vertederos, que se convierten en un barrio más. Y como pasa siempre en estos casos, los más pobres entre los pobres acaban viviendo y trabajando allí. Vertederos como el de Jardim Gramacho en Río de Janeiro, Bantar Gebang en Indonesia o La Chureca en el barrio de Acahualinca, en los alrededores de Managua, son ejemplos de vertederos convertidos en barrios.
En La Chureca, por ejemplo, el vertedero más grande de América Central, hay 2000 casas de hojalata y cartón construidas entre la basura. Ninguna de ellas dispone de agua, luz ni servicios básicos. Sus habitantes viven en el vertedero y del vertedero, porqué se pasan el día hurgando entre los escombros para encontrar alguna cosa para vender o comer. El 70% de la población del barrio se dedica a la recolección de basura, niños incluidos. La falta de educación y esperanzas ha disparado el consumo de alcohol y drogas entre los jóvenes y adolescentes. Es una situación dramática.
Cuando vemos imágenes de miseria extrema como las de La Chureca en los medios de comunicación a menudo vienen acompañadas de la sensación que no hay nada que hacer, que no es posible acabar con la pobreza porqué está demasiado extendida y ni siquiera destinando todos los recursos del planeta sería posible ponerle fin. Naturalmente, es mentira: los recursos existen y la única cosa que hace falta para darle la vuelta a la tortilla es voluntad política.
Un ejemplo: la Agencia española de cooperación internacional aprobó en 2008 un proyecto para solucionar los problemas de La Chureca. Es el proyecto de cooperación internacional al que el gobierno español ha destinado más dinero: 30 millones de euros. El resultado: el 2012 estará terminado el sellado del antiguo vertedero, se habrá construido un nuevo basurero controlado y una planta de tratamiento de residuos moderna (que de paso dará trabajo estable y digno a los habitantes del barrio) y se habrán construido 260 casas de protección oficial que sustituirán las chabolas de lata.
Puede que haya quien crea que sólo es una acción puntual entre tantos casos, de acuerdo. Y también se puede objetar que el coste es muy alto. Pero, como siempre, todo depende de nuestras prioridades. Con lo que cuesta una de las fragatas F100 que tiene el ejército español, 517 millones de euros, podrían adecentarse 17 vertederos como el de La Chureca. ¿Visto así ya no parece tan caro ni tan difícil de llevar a cabo, no?

Fuentes:

  1. El vertedero de Jardim Gramacho, en Rio de Janeiro: http://cine-invisible.blogs.fotogramas.es/tag/jardim-gramacho/
  2. El vertedero de Bantar Gebang, en Indonesia: http://www.lavozdegalicia.es/sociedad/2010/01/29/00031264763219118971216.htm
  3. El vertedero de La Chureca, en Nicaragua: http://www.el-tesoro.org/
  4. El vertedero de La Chureca visto desde el aire: http://maps.google.es/maps?f=q&source=s_q&hl=ca&geocode=&q=+12%C2%B0+9%2756.07%22N++86%C2%B018%2722.94%22O&aq=&sll=-22.713484,-43.259438&sspn=0.101026,0.220757&ie=UTF8&ll=12.163359,-86.314709&spn=0.006691,0.021973&t=h&z=16
  5.  La Agencia española de cooperación internacional y el proyecto de Nicaragua: http://www.aecid.org.ni/coop-bilateral/proyecto/30-programa-integral-de-desarrollo-
  6. Ficha técnica del programa de La Chureca: http://www.aecid.org.ni/files/proyecto/1249505686_Ficha%20pyto%20La%20Chureca.pdf
  7. Un documental sobre La Chureca: http://vimeo.com/24503032
  8. Cuánto cuesta una fragata F100: http://www.dandodatos.com/2010/07/las-fragatas-f100-de-la-armada-espanola.html

domingo, 5 de junio de 2011

Yo no soy racista, pero...


Es evidente que el racismo se basa en la ignorancia y que sólo combatiendo la ignorancia podemos acabar con el racismo. Últimamente en Europa proliferan los partidos abiertamente racistas y lo hacen gracias a la ignorancia de sus votantes, que aceptan razonamientos que no tienen nada de razonables. Y no sólo porque estos discursos fomenten el odio y la exclusión sino porque, además, se construyen sobre premisas falsas. En general, tienen discursos basados en rumores falsos que la gente se cree porque se los quiere creer, porque es más cómodo pensar que todos tus problemas son culpa de la inmigración y que bastaría con expulsar a los inmigrantes para que todo funcionara maravillosamente bien.
Por suerte, hay gente que se dedica a combatir estos rumores con el objetivo de desarmar el racismo. Una de las buenas prácticas más interesantes que se han hecho en este sentido es una iniciativa del Ayuntamiento de Barcelona: la Agencia Antirumores. Desde su web se dedican a combatir los rumores más extendidos sobre "los males que provoca la inmigración", y lo hacen con estadísticas en la mano y mediante argumentos contundentes que no se basan en cuestiones morales sino en demostrar que las ideas preconcebidas que a menudo tenemos en contra de la inmigración están construidas sobre premisas absolutamente falsas.
Algunos ejemplos de rumores que la página desmiente:
"Nos están invadiendo"
"Copan las ayudas sociales"
"No pagan impuestos"
Abusan de los servicios sanitarios y colapsan las urgencias"
Sus comercios pueden abrir a cualquier hora"
Estamos perdiendo la identidad"
A parte de este corpus de argumentos, la red dispone de cursos para formar "agentes antirumores" (en marzo del 2011 ya habían hecho el curso más de 250 personas), un manual para combatir rumores y estereotipos y un cómic antirumores ilustrado por Gallardo.
Con la crisis actual los argumentos demagógicos en contra de la inmigración ya no son solamente patrimonio de los partidos abiertamente racistas, sino que empiezan a oírse en partidos que tradicionalmente no jugaban en este tipo de juego sucio. Argumentos como el que llevó al Frente Nacional de Jean-Marie Le Pen a convertirse en la tercera fuerza de Francia ("en Francia tenemos dos millones de parados y dos millones de inmigrantes; si expulsamos a  los inmigrantes habrá trabajo para todos") aparecen en los medios de comunicación y en las charlas de café cada vez con más frecuencia. Campañas antirumores como esta son muy positivas porque dan argumentos sólidos a los ciudadanos para desmontar toda esta demagogia, y es muy interesante que salgan de las administraciones públicas y no sólo de ONG y activistas por los derechos humanos: la lucha contra el racismo es una lucha en favor de la democracia y la convivencia, y todos, empezando por nuestros representantes políticos, debemos tomar un papel activo en ella.

Fuentes:
  1. Todavía no existe la traducción al castellano de la página web de la Red Antirumores de Barcelona, pero es tan interesante que vale la pena echar un vistazo a la versión catalana para hacerse una idea de cómo funciona. Sus autores nos han dicho que en breve existirá una traducción al castellano y al inglés; en cuanto esté colgada actualizaremos el enlace: www.bcnantirumors.cat
  2. Por el momento, os dejamos también un video en español con alguno de los datos que ofrece esta web a modo de presentación: http://www.youtube.com/watch?v=lfqkuCFtHpk 
  3. Este artículo en inglés aparecido en el blog del Consejo de Europa pretende difundir las virtudes de la Red Antirumores de Barcelona: http://www.interculturalcities.com/blog/16494/Barcelona_s_anti-rumour_strategy 
  4. El cómic de Gallardo: http://www.entrecomics.com/?p=54057

lunes, 30 de mayo de 2011

La sociedad civil reclama poner las armas bajo control


En el mundo, una de cada diez personas tiene un arma. Y no la tiene de adorno: cada año, 747.000 personas son asesinadas y se fabrican 12.000 millones de balas, dos por cada habitante del planeta. Estas cifras provienen de la campaña Armas bajo control, que desde el 2003 lucha para que las Naciones Unidas firmen un tratado que legisle la fabricación y venta de armamento en todo el mundo. Algunos países ya tienen tratados de este tipo, pero si no existe ninguna ley a nivel global a menudo no sirven de mucho. España, por ejemplo, sexto clasificado entre los países exportadores de armas en 2008, tiene leyes que prohíben la venta de armas a países con conflictos armados pero no se esfuerza demasiado en cumplirlas, en parte por la presión del lobby armamentístico y en parte porque, como el resto de empresas, los fabricantes de armamento también amenazan con deslocalizar e irse a países con menos legislación si el gobierno les pone las cosas difíciles.
Esta campaña es un claro ejemplo de cómo la presión de la sociedad civil puede cambiar las cosas. En 2003, una serie de premios Nobel de la paz y organizaciones de todo el mundo lanzaron la idea, que tres años más tarde había conseguido el respaldo de un millón de personas. Con estas firmas bajo el brazo, los organizadores fueron a ver a Kofi Annan, entonces Secretario General de la ONU, para exigirle que hiciera alguna cosa. Esto pasaba en junio del 2006; en diciembre de ese año 153 estados votaron a favor de redactar un tratado sobre el control de armas que debe ser aprobado definitivamente en una asamblea en julio del 2012. Sólo un país votó en contra: los Estados Unidos. Si finalmente se aprueba, será la primera herramienta global para luchar contra este comercio asqueroso.
Si no lo has hecho todavía y quieres añadir tu nombre a esta campaña, sólo tienes que firmar aquí.

Fonts:

  1. Campaña Armas bajo control: www.controlarms.org/index.php?lang=es
  2. Ley española 53/2007 sobre el control del comercio exterior de armas: http://www.boe.es/boe/dias/2007/12/29/pdfs/A53670-53676.pdf 
  3. Informe conjunto de Intermón Oxfam, Amnistía Internacional, Fundació per la pau i Greenpeace sobre el cumplimiento de la ley 53/2007: http://www.intermonoxfam.org/UnidadesInformacion/anexos/11157/090930_contrainformeArmas09.pdf
  4. Documentos sobre el comercio de armas en el mundo y sus consecuencias: http://www.controlarms.org/indepth.php?lang=es
  5. Firma para tener las Armas bajo control: http://www.controlarms.org/join.php?lang=es

viernes, 20 de mayo de 2011

Cómo canalizar la rabia electoral


Siempre que se acercan unas elecciones, sean del tipo que sean, se repite el mismo fenómeno: buena parte de la población, con ganas de mostrar su rechazo hacia la clase política, busca alternativas a votar por un partido canalizando su rabia electoral hacia el voto en blanco, la abstención, el voto nulo o cualquier otra alternativa. Pero muchas veces este acto político (porqué no deja de ser un acto político por más que provenga del rechazo hacia las formaciones políticas convencionales) se hace sin entender exactamente lo que representa: ¿cómo lo hago?, ¿a quién beneficiará?, ¿cómo se contabilizará? Resumámoslo.

Voto en blanco. Se considera voto en blanco el sobre que no contiene nada en su interior o, en algunos casos (como en las elecciones al Senado español) la papeleta electoral que no ha sido marcada por el elector para escoger un candidato. En algunos países, como por ejemplo Colombia, en las papeletas electorales hay una casilla para votar en blanco. Si se introduce un trozo de papel en blanco en el sobre, en la mayoría de países se considera como un voto nulo, no como un voto en blanco. A diferencia de la abstención, que nunca se sabe si hay que contabilizarla como protesta o como desidia de alguien que prefiere ir a la playa, el voto en blanco se entiende siempre como un voto de protesta de un ciudadano que ha ido a votar pero que no se siente representado por ninguno de los partidos que se presentan. En cuanto a su utilidad, el voto en blanco se suma al total de votos del escrutinio, y a partir de esta cifra se hacen los cálculos para repartir los escaños. En la mayoría de sistemas electorales (como en el sistema D'Hondt, utilizado en España y en muchos otros países) hace falta un mínimo de votos para que un partido tenga representación (un 3% en España, un 10% en Turquía) y, por lo tanto, como que los votos en blanco aumentan el número de votos totales pero no el de votos destinados a un partido concreto, cuantos más votos en blanco haya más difícil lo tendrán los partidos pequeños para tener representación en la cámara. Por lo tanto, el voto en blanco acostumbra a favorecer a los partidos más grandes y a consolidar las mayorías.

Abstención. Para optar por esta opción solamente es necesario que no vayas a votar. La dificultad está en atribuir un motivo a esta abstención, ya que no queda constancia en ningún sitio: puede deberse a un boicot electoral o al desinterés por la política. En algunos países donde el voto es obligatorio, esta posición de protesta contra el sistema queda más clara, pero normalmente no es así. En muchos casos la abstención es lo suficientemente alta como para desbancar incluso a la principal fuerza política en número de votos, pero el peso de esta cifra desaparece al cabo de pocos días, puesto que los escaños se reparten por número de votos independientemente del porcentaje de población que haya votado. Es por esto que la abstención tiene poca importancia cuando hay que decidir la formación de un parlamento o la elección de un representante. Además, si tenemos en cuenta que a menudo la suma de los que se abstienen más los que votan a partidos de la oposición superan de largo a los votantes de la nueva mayoría, se considera que la abstención es una ocasión perdida de dar un voto de castigo al gobierno.

Voto nulo. El voto nulo es aquel que no cumple las reglas electorales establecidas, ya sea porque no permite saber cuál es la voluntad del elector o porque no se hace convenientemente. Se considera voto nulo todo aquel que no sea un voto destinado a un partido que se presente a las elecciones ni sea un voto en blanco. Aquí entran tanto los votos de los que se equivocan (poniendo dos papeletas dentro del sobre, por ejemplo) como los que lo hacen deliberadamente (introduciendo en el sobre un escrito, etc.). Los votos de protesta (introduciendo por ejemplo una papeleta destinada a un partido que no ha podido presentarse) son considerados nulos. En cuanto al reparto de escaños, el voto nulo cuenta igual que la abstención.

Voto a un partido insumiso. En algunas elecciones se presentan partidos que proponen dejar el escaño que ganen sin nadie que lo ocupe ni vote en ninguna decisión política o haga ningún discurso. El perfil de su votante es el ciudadano que se siente defraudado por la poca utilidad del voto en blanco o la abstención y busca una forma de hacer patente su descontento no solamente el día de la votación sino durante toda la legislatura. Esta opción no siempre es posible porque depende, naturalmente, de que algún partido insumiso se presente a los comicios. Un ejemplo de este tipo de partido en España son los Ciudadanos en blanco, que ha ido creciendo en los últimos años. Votar esta opción representa reducir el número de escaños de los partidos mayoritarios (en caso de ser elegidos). Aunque en la práctica su utilidad se ve limitada por el hecho que no ejercen en ninguna votación ni a favor ni en contra, y por lo tanto las proporciones del resto de partidos siguen siendo las mismas. En una cámara con 100 escaños, por ejemplo, la mayoría absoluta es de 51. Si hay 10 escaños insumisos los partidos grandes perderán 10 escaños y les será más difícil llegar a los 51 votos para tirar adelante alguna propuesta sin que nadie se pueda oponer, pero como en la práctica los escaños vacíos no votan en contra, la nueva mayoría absoluta será de 46 escaños (la mitad más 1 de los 90 escaños llenos). Así pues, en la práctica sólo sirve para denunciar en cada pleno la disconformidad de un grupo de votantes con el sistema tradicional de partidos cuando salen escaños vacíos en las imágenes y alguien recuerda a qué se deben.

Voto a un partido "no político". A parte de los partidos tradicionales (sean mayoritarios o no, tengan representación política o no) hay partidos que se presentan a las elecciones con la intención de recoger el voto de castigo de los ciudadanos descontentos sin tener ningún tipo de programa político. A menudo están formados por personajes famosos de la televisión, deportistas, humoristas, etc. En la práctica, en caso de ser escogidos probablemente tendrán un comportamiento parecido al de un escaño insumiso: ejercer la crítica del sistema político convirtiendo sus discursos en espectáculo. El problema es que, a diferencia de los escaños en blanco, estos sí que van, y ninguno de sus electores tiene ni idea de cuál es su ideología ni de qué votarán en cada caso, lo cual es bastante peligroso. Los partidos tradicionales, más o menos, todo el mundo sabe qué opinión tienen de cada tema (incluso cuando lo que piensan y hacen no tiene nada que ver con lo que expresan en su programa electoral). Este problema se da también con partidos que únicamente se posicionan en un tema concreto: a favor (o en contra) de la legalización de la marihuana, de las corridas de toros, etc. ¿Qué votarán en el resto de temas?

Todas estas opciones son absolutamente dignas como expresión de la queja hacia un sistema profundamente injusto. Naturalmente, aparte de estos caminos para canalizar la rabia electoral existe otro que acostumbra a ser mucho más efectivo: ir a votar y hacerlo por un partido que cambie las cosas. Es evidente que el sistema democrático que tenemos es muy insuficiente, que es muy poco participativo, que los mecanismos de control que los ciudadanos podemos ejercer sobre los cargos elegidos son muy débiles y fácilmente eludibles, pero también es verdad que no le hemos sacado todo el jugo que podemos sacar y que la forma más rápida y fácil de cambiar lo que no nos gusta es entrando y participando. La sanidad, la educación, las pensiones, las prestaciones de desempleo, la libertad de expresión, los derechos civiles o las leyes laborales que tenemos, por incompletas y mejorables que sean, las hemos conseguido gracias a este sistema, y menospreciar sus posibilidades es menospreciar el esfuerzo de generaciones y generaciones de personas que han luchado para obtener y consolidar lo que tenemos. Existen otras formas de cambiar el mundo, y muchas de ellas no pasan por la democracia representativa, pero no podemos obviar tan fácilmente esta posibilidad de cambiar las cosas.
Si votáramos por partidos con ganas de cambiar las cosas, si fuéramos a los plenos (que ahora están vacíos) y fiscalizáramos cada una de las acciones de nuestros representantes, si aprovecháramos los (tímidos y ocasionales) procesos participativos que se abren para decir lo que pensamos (ahora están prácticamente vacíos) y exigiéramos más, si nos informáramos con profundidad de todo lo que pasa a nuestro alrededor y nos creáramos una opinión razonada, las cosas podrían ser muy distintas. Indígnate, quéjate, manifiéstate y ve a votar.

Fuentes:

  1. Sistemas electorales: http://en.wikipedia.org/wiki/Voting_system
  2. La fórmula D'Hondt que se utiliza en muchos países para repartir los escaños en un sistema de representación proporcional de partidos: http://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_D%27Hondt
  3. Simulador electoral. Cálculo de resultados según el método D'Hondt: http://icon.cat/util/elecciones
  4. Países donde el voto es obligatorio: http://es.wikipedia.org/wiki/Sufragio_obligatorio
  5. European citizens for a ‘None Of The Above’ option: http://www.cevb.org/?lng=en
  6. Ciudadanos en blanco: http://www.ciudadanosenblanco.com/ 

domingo, 15 de mayo de 2011

Agua virtual

La idea que el agua es un bien finito y que hay que ahorrarla ha ido cuajando poco a poco en nuestras consciencias. A mucha gente le estremece ver un grifo que mana sin que nadie aproveche el agua o oír de alguien que se pasa una hora bajo la ducha, pero hace unos cuantos años esto no pasaba. En este sentido, hemos hecho un paso adelante. Pero si cada vez estamos más mentalizados con el ahorro de agua, ¿cómo puede ser que nuestro consumo no pare de crecer? La respuesta es sencilla: todavía no somos suficientemente conscientes de las muchas formas que tenemos de derrochar agua. Dicho de otro modo, existen muchas maneras de derrochar agua, además de dejar que se escape por el sumidero.
Si observamos un gráfico del consumo de agua a nivel mundial veremos que la parte que corresponde al consumo doméstico es my pequeña (menos del 10%) y que la mayor parte la utiliza la industria y sobre todo la agricultura. Es decir, que todo lo que hacemos para ahorrar agua en casa está muy bien, pero sólo es la punta del iceberg del agua que realmente derrochamos. A parte del agua que sale por el grifo existe lo que se conoce como agua virtual: el agua que se usa para producir un bien o un servicio pero que nosotros no llegamos a ver. Todo lo que se fabrica o se cultiva necesita agua para cada uno de los pasos de la cadena de producción i para su transporte, y aquí es donde verdaderamente gastamos millones de metros cúbicos de agua. Os daremos algunas cifras, pero para que sean más inteligibles en vez de darlas en metros cúbicos las daremos en "minutos de grifo abierto", lo que nos permitirá entender mucho mejor a lo que nos estamos refiriendo. Para hacerlo hemos tenido en cuenta que un grifo normal (sin ninguno de los muy recomendables aparatos ahorradores que se encuentran en el mercado) deja salir entre 12 y 16 litros por minuto, y por lo tanto nos hemos quedado con 14 litros por minuto de grifo abierto como medida estándar.
Y ahora, las cifras:
Para obtener 100 gramos de carne de ternera necesitamos 10 metros cúbicos de agua, o lo que es lo mismo, el equivalente a dejar durante 714 minutos (12 horas) un grifo de agua abierto; en cambio, solamente son necesarios 145 minutos de grifo abierto para obtener 100 gramos de arroz, 178 para producir 100 gramos de leche o 47 minutos de grifo abierto para 100 gramos de patatas.
Para fabricar el ordenador en el que estás leyendo este post han sido necesaria  el agua equivalente a 107 minutos de grifo abierto (1.500 litros).
En la fabricación de derivados del plástico también se usan grandes cantidades de agua: 6 minutos de grifo abierto para una botella de plástico de un litro o 18 minutos para una garrafa de 5 litros.
Para hacer unos pantalones vaqueros hace falta prácticamente el equivalente a 13 horas de grifo abierto, y casi 5 horas para hacer una camiseta de algodón.
Para un coche de 1.100 kg habría que dejar abierto el grifo durante casi tres semanas.
Finalmente, para hacer una casa el agua de un grifo debería manar durante prácticamente un año.
De todo esto podemos extraer dos conclusiones: la primera es que gran parte del agua que consumimos no llegamos a verla nunca; la segunda es que mucha de esta agua no proviene de fuentes cercanas (ríos, acuíferos subterráneos, etc.) sino del sitio donde se ha fabricado o cultivado el producto. Esto comporta que, en la práctica, muchos países ricos estemos "importando" grandes cantidades de agua del Tercer Mundo en forma de productos y que a menudo importemos esta agua de países con problemas de sequía. Todavía no somos bastante conscientes de la huella hídrica que produce nuestro consumo.

Fuentes:

  1. Porcentajes de consumo de agua en el mundo: http://www.intermonoxfam.org/es/page.asp?id=2379
  2. Agua virtual: http://en.wikipedia.org/wiki/Virtual_water
  3. Aparatos para ahorrar agua: http://www.agua-dulce.org/
  4. Los datos sobre el consumo de agua en la agricultura las hemos sacado del informe El estado del mundo 2004 publicado per el Worldwatch Institute: http://www.worldwatch.org/
  5. El agua necesaria para fabricar un ordenador: http://www.elpais.com/articulo/internet/fabricar/ordenador/lees/consumieron/1500/litros/agua/elpeputec/20070307elpepunet_4/Tes
  6. El agua necesaria para fabricar plástico: http://www.elmundo.es/suplementos/cronica/2008/645/1203807604.html
  7. Huella hídrica: http://www.huellahidrica.org/index.php?page=files/home

    domingo, 8 de mayo de 2011

    Ejecuciones extrajudiciales


    Actualmente en el mundo hay 58 países que todavía contemplan la pena de muerte en su legislación, aunque no todos la apliquen. Por otro lado, algunos estados practican lo que se conoce como ejecuciones extrajudiciales, es decir, el homicidio deliberado de una persona por parte de un servidor público sin que la víctima haya sido juzgada ni condenada por ningún tribunal. Este tipo de acción está considerada como una violación de los derechos humanos desde el punto de vista del derecho internacional humanitario, y la mayoría de estados democráticos la repudian en sus legislaciones. Pero una cosa es lo que se dice y otra lo que se hace, como hemos podido ver esta semana con el asesinato de Osama bin Laden por parte del gobierno de los Estados Unidos. No es la primera vez que sucede, y seguramente no será la última, pero en este caso existe una diferencia importante con el resto de ejecuciones extrajudiciales que se han cometido hasta ahora: la aprobación incondicional de este asesinato por el resto de países democráticos y por la ONU.
    Si echamos un vistazo a algunos casos anteriores veremos que normalmente el resto de estados o condenan la acción (como en el caso del asesinato de algunos líderes antiapartheid en Sudáfrica), o la justifican apelando al derecho a defenderse de un estado contra aquellos que lo atacan (como en el caso de los asesinatos por parte del Mosad de los integrantes del grupo terrorista Septiembre Negro, que habían provocado la matanza de los juegos olímpicos de Múnich de 1972), o simplemente se quedan en silencio.
    Pero en esta ocasión la mayor parte de los aliados de EEUU han felicitado de forma oficial a Obama por el asesinato, como ha hecho el gobierno español desde el web de la Moncloa (no deja de ser curioso que, en un estado que tiene una ley que permite ilegalizar un partido por no condenar el terrorismo de forma suficientemente enérgica, el gobierno aplauda un acto terrorista como el de esta semana sin que esto tenga repercusiones judiciales). Incluso el Consejo de Seguridad de la ONU ha emitido un comunicado felicitando a los EEUU, aunque precisamente fue la ONU quien redactó, en noviembre de 1989, una declaración en la que se condenaba este tipo de acciones extrajudiciales.
    Durante los últimos días hemos podido oír argumentos de todo tipo defendiendo este asesinato, la mayoría de ellos basándose en la magnitud de la monstruosidad que perpetró bin Laden en las torres gemelas. Pero este nunca puede ser un argumento válido: los criminales, por malvados que sean, deben ser juzgados y encerrados, nunca asesinados. Si los estados empiezan a vengarse con acciones terroristas fuera del sistema judicial, ¿con qué autoridad moral podrán condenar más tarde a un ciudadano que haya asesinado, por ejemplo, a los asesinos de su familia? La historia de la civilización es una historia de la justicia contra la ley del Talión, contra la venganza.  

    Fuentes:
    1. Países con pena de muerte según Amnistía Internacional: http://www.amnesty.org/es/death-penalty/abolitionist-and-retentionist-countries
    2. El derecho internacional humanitario: http://www.acnur.org/secciones/index.php?viewCat=272
    3. Listado de algunos casos conocidos de ejecuciones extrajudiciales: http://en.wikipedia.org/wiki/Category:Extrajudicial_killings
    4. El apartheid en Sudáfrica: http://es.wikipedia.org/wiki/Apartheid
    5. La operación Cólera de Dios en la cual el Mosad cometió ejecuciones extrajudiciales: http://es.wikipedia.org/wiki/C%C3%B3lera_de_Dios
    6. Felicitación oficial del gobierno español al de los EEUU por el asesinato de bin Laden: http://www.lamoncloa.gob.es/ServiciosdePrensa/NotasPrensa/Gobierno/2011/020511DeclaracionGobiernoOsama.htm
    7. El Consejo de Seguridad de la ONU felicita a los EEUU: http://www.elpais.com/articulo/internacional/ONU/muerte/Bin/Laden/avance/crucial/elpepuint/20110503elpepuint_4/Tes
    8. Declaración 44/162 de la ONU (15 de noviembre de 1989) sobre los derechos humanos en la administración de justicia: http://www.un.org/spanish/documents/ga/res/44/list44.htm


    domingo, 1 de mayo de 2011

    Los reyes son los padres... ¿de quién?


    Existen tantos argumentos en contra de la monarquía y son todos tan evidentes que cuesta entender cómo puede haber gente que todavía esté a favor (exceptuando a los miembros de las casas reales, naturalmente). Una posible explicación de este fenómeno es la que daba el periodista Rafael Ramos hace unos años en un artículo sobre la boda del príncipe Carlos de Inglaterra y Camilla Parker Bowles: "Las monarquías europeas se sustentan en tres pilares tradicionales: la aureola de misterio, la espiritualidad y la inevitabilidad institucional". A estas tres patas podríamos añadir una cuarta: representan la unidad nacional, son un símbolo del país que gobiernan, un estereotipo del ciudadano medio con todos sus tópicos (positivos y negativos). Y es que, desde siempre, muchos de los estereotipos de un país han traspasado las fronteras gracias al monarca; la reina Isabel de Inglaterra, por ejemplo, representa para muchos extranjeros la flema británica y todos los tópicos (a menudo absurdos) que tenemos sobre los habitantes de la isla: es la más inglesa de todos los ingleses, del mismo modo que el rey Juan Carlos es el más español de todos los españoles.
    Lo cual es sorprendente si echamos un vistazo a sus árboles genealógicos.
    La reina Isabel II de Inglaterra, por ejemplo, pertenece a la casa de Windsor, un nombre absolutamente inglés. Pero el nombre no es muy antiguo: proviene de la época de la Primera Guerra Mundial, cuando el rey Jorge V, abuelo de la actual reina, cambió el nombre de la familia (casa de Sachsen-Coburg y Gotha) por el de Windsor. ¿Por qué? Porque sonaba demasiado alemán, y la Primera Guerra Mundial no era el mejor momento para que el nombre de la familia real británica sonara alemán. ¿Y por qué sonaba alemán? Pues, sencillamente, porque eran una familia alemana, formada de la unión de la casa de Sachsen-Coburg y Gotha con la de Hannover. Por lo tanto, los reyes y reinas ingleses son alemanes.
    Con la casa real española pasa una cosa parecida: los Borbones son una familia francesa (Felipe V era nieto de Luís XIV, el rey Sol francés) que habían sustituido a la anterior familia real, que tampoco era española sino austríaca. Pero no solo eso: si nos fijamos en los abuelos de Juan Carlos I veremos que no son precisamente de Murcia: Alfonso XIII (Borbón), Victoria Eugenia de Battenberg (de una familia alemana que vivía en Inglaterra), Carlos de Borbón-Dos Sicilias (emparentado con los Austria, los Borbón y la casa de Sajonia, entre otros) y Luisa de Orleans (francesa).
    Los reyes de Suecia pertenecen a la casa de Bernadotte, fundada por el mariscal napoleónico (francés, por lo tanto) Jean Baptiste Bernadotte, que sucedió al rey Carlos XIII de Suecia en 1818 cuando éste murió sin descendencia.
    En el caso de Noruega, sólo hay que ver quiénes son los abuelos del rey Harald V, el actual rey: Maud de Gales, Carlos de Suecia, Ingeborg de Dinamarca y Haakon VII (este si de Noruega, pero hijo del rey de Dinamarca y la princesa de Suecia).
    En Bélgica reina la casa de Wettin, una familia de monarcas alemanes de Sajonia; la reina Beatriz I de Holanda tiene 3 de los 4 abuelos alemanes; con la reina Margarita II de Dinamarca basta con leer su nombre completo para entender sus orígenes: Margrethe de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glüksburg y Bernadotte; podríamos seguir con los principados o con las casas reales de los países que actualmente tienen sistemas republicanos (Francia, Italia, Portugal, Grecia, Bulgaria, etc.), pero ya tenemos ejemplos más que suficientes.
    Es curioso que, en una Europa en la que buena parte de sus ciudadanos consideran que alguien que sea nieto de marroquíes (o turcos, o senegaleses) seguirá siendo marroquí aunque nunca haya visitado Marruecos y que ni siquiera sus padres hayan vivido allí, tengamos una vara de medir tan distinta con nuestros monarcas, a los que consideramos los representantes más autóctonos del país.


    lunes, 25 de abril de 2011

    Sobrevivimos gracias a los vegetarianos


    Puede haber muchos motivos para ser vegetariano (y muchos para no serlo), pero en todo caso hoy no queremos hablar de los argumentos que mueven a alguien a hacerse vegetariano sino de lo que pasa con los millones de personas que son "vegetarianos a la fuerza", es decir, que tienen una dieta sin proteínas de origen animal (o muy pocas) porque no tienen acceso a la carne.
    La producción de carne es más costosa (en dinero y en superficie) que la producción de hortalizas o de grano porqué los animales necesitan comer grandes cantidades de vegetales por cada quilo de carne que producen. Esto ha hecho que, desde que dejamos de ser cazadores-recolectores, comer carne sea un lujo al que no todo el mundo tiene acceso.
    La FAO anunció en 2002 que el nivel de producción actual de alimentos serviría para cubrir
    las necesidades de toda la población mundial y todavía tendríamos un excedente del 10%,
    pero es evidente que algo falla porqué buena parte de la población mundial padece hambre. ¿Cómo puede ser? Pues porque una parte importante de los alimentos que producimos se destinan a otras cosas, como a hacer biocombustibles o alimentar al ganado.
    En Occidente tenemos una dieta muy rica en carne y alimentos no básicos, y esta dieta pide grandes cantidades de suelo agrícola. Concretamente, la dieta que lleva un occidental no vegetariano supone unas necesidades de 4.000 m2 de suelo cultivable per cápita. En cambio, una dieta vegetariana basada en cultivos intensivos sólo necesita entre 700 y 800 m2 de suelo per cápita.
    Actualmente, la mayor parte de la población mundial no tiene acceso a una dieta "a la occidental", y eso nos ha permitido seguir alimentándonos así: si todos los habitantes del planeta necesitáramos 4.000 m2 de suelo agrícola per cápita para alimentarnos no tendríamos suficiente con un solo planeta. ¿Pero qué pasará el día que el hambre desaparezca, la pobreza se reduzca y el resto del planeta reclame su derecho a alimentarse como nos alimentamos nosotros? Naturalmente, será insostenible. Solamente hay dos posibilidades: o reducimos nuestro consumo de carne o seguimos con la dieta actual obligando a los demás a pasar hambre. La primera posibilidad no es tan extrema como pueda parecer, ni obliga a abandonar completamente nuestros hábitos carnívoros: la FAO calcula que habría suficiente con una dieta equilibrada, con un 30% de proteínas de origen animal (sobre todo lácticos, huevos, aves y cerdo), con un cultivo moderadamente intensivo y 2.500kcal per cápita (que es un poco más de lo que recomienda la OMS) para alimentar 10.000 millones de personas sin necesidad de aumentar la superficie cultivada que tenemos actualmente. Con este tipo de dieta solamente harían falta 1.500 m2 de suelo cultivable per cápita: prácticamente una tercera parte de lo que consumimos actualmente en Occidente.
    Tampoco se trata de un cambio tan radical en nuestra alimentación, y supondría una mejora en las  condiciones de vida de millones de personas. No podemos seguir consumiendo la cantidad ingente de carne que consumimos actualmente porque no salen los números; podemos empezar a hacer cambios en nuestras vidas y en nuestras dietas poquito a poco o seguir dando la espalda al problema un par de generaciones más, pero al final no tendremos más remedio que actuar. Como decía Gandhi, debemos vivir sencillamente para que otros puedan, sencillamente, vivir.  

    Fuentes:

    1. Web de la FAO: http://www.fao.org/index_es.htm
    2. Post de Dando Datos sobre el hambre: http://www.dandodatos.com/2010/11/cuanto-costaria-erradicar-el-hambre-en.html
    3. Web de la OMS: http://www.who.int/es/
    4. La frase de Gandhi: http://es.wikiquote.org/wiki/Mohandas_Gandhi


    domingo, 17 de abril de 2011

    ¿De dónde salen tus flores?

    Hace milenios que los humanos apreciamos la belleza de las flores y por este motivo en la mayoría de culturas regalar flores es un acto muy apreciado y con un fuerte contenido simbólico. En Catalunya, por ejemplo, el 23 de abril (Sant Jordi) existe la tradición de regalar una rosa: en 2010 se regalaron seis millones sólo en ese día.
    ¿De dónde salen todas esas rosas? En el caso de Sant Jordi, el 82% de las rosas son importadas, principalmente de Colombia, Ecuador y Kenia. Es probable que los porcentajes en el resto de festividades donde se regalan flores no sean muy distintos.
    Sabemos que vivimos en un mundo globalizado y que las materias primas de un país se transforman en otro que está en la otra punta del planeta para venderse en un tercero. Pero esto tiene un precio y a menudo no somos conscientes de ello. Fijémonos en las rosas de Sant Jordi; el hecho que sean cultivadas en la otra punta del mundo comporta una serie de inconvenientes:

    Inconvenientes ecológicos: naturalmente, transportar las flores de un país a otro supone un gasto en combustible importante, sobre todo si tenemos en cuenta que las rosas frescas viajan en avión. Pero además, como hay que mantenerlas en buen estado durante todo el viaje, a menudo son tratadas con pesticidas y agrotóxicos que contaminan las aguas y la tierra donde se cultivan.
    Inconvenientes laborales: los desmesurados costes del transporte conllevan que estas flores, para ser competitivas en los mercados internacionales, sean cultivadas por trabajadores explotados en condiciones laborales pésimas.
    Inconvenientes para la agricultura local: los monocultivos de flores (o de cualquier otra cosa) acostumbran a arrasar el resto de la agricultura local, cosa que obliga a los agricultores a comprar su comida fuera en vez de cultivarlo ellos. Los monocultivos nunca han sacado a ningún agricultor de la pobreza, al contrario.

    ¿Debemos dejar de regalar flores? No. Regala flores si quieres, pero asegúrate que las han cultivado los agricultores locales.

    Fuentes:
    1. Dia de San Jorge en Cataluña: http://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_de_San_Jorge#Catalu.C3.B1a
    2. Seis millones de rosas en 2010: http://www.lavanguardia.es/libros/20100422/53912290815/el-mercado-espera-vender-en-sant-jordi-6-millones-de-rosas-un-10-mas-que-en-2009.html
    3. Artículo de Veterinarios Sin Fronteras sobre las rosas de Sant Jordi: http://www.veterinariossinfronteras.org/news/2010/04/22/0002

    domingo, 10 de abril de 2011

    Delfines en lata


    El atún es uno de los pescados más consumidos en el mundo, sobre todo en lata. Sólo en el Reino Unido, en 2006 se consumieron 700 millones de latas de atún. Para pescar tantos atunes se utilizan métodos muy agresivos que discriminan muy poco lo que pescan: se calcula que, de cada diez quilos de captura, uno pertenece a otras especies (tortugas, tiburones, delfines y rayas) o a atunes demasiado jóvenes para ser pescados.
    Desde los años 80, asociaciones como Greenpeace y el Instituto Earth Island luchan para concienciar a la opinión pública sobre la salvajada que supone este tipo de pesca. La simpatía que despiertan los delfines en todo el mundo ha dotado de cierto éxito a estas campañas y actualmente existen una serie de sellos llamados Dolphin Safe que destacan aquellas empresas que no capturan delfines durante la pesca del atún, aunque existen muchas dudas acerca de los métodos usados para certificarlo. Además, estos sellos no dicen nada de tortugas, tiburones y rayas, por ejemplo.
    Aunque es una práctica interesante, no es suficiente con este sello para controlar el espectacular impacto ecológico de la pesca del atún. Para empezar, deberíamos regular mejor los métodos de pesca, evitando los que son absolutamente insostenibles. Pero no es suficiente con esto: debemos reducir el consumo de atún y de proteínas de origen animal en general si queremos seguir alimentándonos todos. Sencillamente, no es posible basar la alimentación de 7.000 millones de personas en proteínas de origen animal.

    Fuentes:
    1. Artículo de Greenpeace de 2008 sobre la pesca del atún: http://www.greenpeace.org/raw/content/usa/press-center/reports4/canned-tuna-s-hidden-catch.pdf
    2. El sello Dolphin Safe: http://en.wikipedia.org/wiki/Dolphin_safe_label
    3. Listado de empresas por países que tienen el sello Dolphin Safe: http://www.earthisland.org/dolphinSafeTuna/DolphinSafeCanners.html

    domingo, 3 de abril de 2011

    El sufragio femenino en Occidente


    Cuando se habla del sufragio femenino siempre se citan países como Arabia Saudí o Brunei, donde las mujeres no pueden votar. Es verdad, hay países donde las mujeres no pueden participar en ningún tipo de elección, y esto es repugnante (hay un montón de países donde no pueden participar ni hombres ni mujeres, pero esto lo dejaremos para otro post). Pero también es verdad que a menudo se habla de estos países como si, democráticamente hablando, estuvieran a años luz de nosotros. Y quizás estaría bien dar un repaso al sufragio femenino de las democracias occidentales para ver que, de hecho, no es algo tan antiguo ni tiene unas raíces tan profundas como parece.
    Para empezar, sólo hay tres países (Nueva Zelanda, Australia y Finlandia) donde las mujeres hace más de un siglo que pueden votar. Y no mucho más de un siglo: en Nueva Zelanda pudieron votar en 1893, pero no podían presentarse para ser elegidas. No es hasta 1902 en Australia del sud y en 1903 en Tasmania que las mujeres pueden participar activamente en unas elecciones por primera vez. El resto de democracias occidentales se fueron añadiendo más tarde; entre los últimos, Liechtenstein, que aceptó el voto femenino en 1984 y Suiza, que otorgó el voto a las mujeres en 1971, después de que en 1959 una votación popular tumbara, con dos terceras partes de los electores en contra, una ley del año anterior que permitía votar a las mujeres.
    Algunos de estos países, además, hacen un poco de trampas cuando hablan de su pasado democrático: los EEUU y Sudáfrica legalizaron el voto de las mujeres en 1920 y 1930 respectivamente, pero hasta 1965 en los EEUU y 1994 en Sudáfrica sólo podían votar los blancos; en España el sufragio femenino se regularizó en 1931 (durante uno de los dos brevísimos periodos de la historia del país en los que no gobernó un rey o un dictador), pero después estuvimos casi 40 años sin que nadie pudiera ejercer este derecho.
    Es evidente que la carrera por la democracia no va a la misma velocidad en todo el mundo, pero es una ilusión pretender que las distancias son más grandes de lo que realmente son. Todavía nos queda mucho camino para poder considerarnos países plenamente democráticos, tanto por la profundidad de las actitudes democráticas como por su universalidad: sentimos vergüenza cuando pensamos que, en nuestro país, no hace mucho las mujeres no tenían derecho a voto, pero ¿sentiremos algún día vergüenza en el futuro cuando recordemos que en 2011 los inmigrantes no tenían derecho a voto aunque formaran parte de la sociedad exactamente igual que el resto de ciudadanos?

    Fuentes:
    1. El voto femenino en Arabia Saudí: http://au.news.yahoo.com/thewest/a/-/world/9090933/no-votes-for-women-in-saudi-municipal-elections/ 
    2. Lista de países con sufragio femenino por orden de aprobación: http://es.wikipedia.org/wiki/Sufragio_femenino#Lista_de_pa.C3.ADses_con_sufragio_femenino_.28por_orden_de_aprobaci.C3.B3n.29 
    3. El voto de las mujeres en Suiza: http://www.swissworld.org/es/poblacion/mujeres/sufragio_femenino/ 

    domingo, 27 de marzo de 2011

    Suspendida pero no abolida


    El pasado 9 de marzo se celebró el décimo aniversario de la publicación de un Real Decreto que avanzaba la suspensión del servicio militar obligatorio en España. Para conmemorarlo, el Estado celebró un acto en el que estaba la cúpula militar completa y que tuvo más de homenaje a la mili que de celebración de su suspensión, con personajes como Butragueño y Cándido Méndez contando anécdotas y buenos recuerdos.
    ¿Por qué hemos usado dos veces la palabra suspensión y no supresión o abolición? Pues porque en el decreto queda muy claro: la mili está suspendida, no abolida. En la Constitución sigue diciendo que "los españoles tienen el deber de defender España", y mientras no se cambie el texto, seguirá vigente. ¿Debemos preocuparnos o es una exageración? Piénsese lo que se quiera, pero la mili no está abolida y podría volver en caso de "necesidad".
    Una cosa parecida pasa con la pena de muerte, que la Constitución, en el artículo 15, dice que "queda abolida excepto lo que puedan disponer las leyes penales militares en caso de guerra". La verdad es que, según la Ley orgánica 11/1995, la pena de muerte (incluso en caso de guerra) ha quedado definitivamente abolida desde hace 16 años, pero el artículo 15 de la Constitución no se ha tocado. ¿Quizás ya sería hora, no?

    Fuentes:
    1. El Real Decreto 247/2001 que suspende el servicio militar obligatorio: http://www.belt.es/legislacion/vigente/segu_col/text_bas/rd_247_2001.pdf
    2. El acto de conmemoración: http://www.diariosur.es/20110309/mas-actualidad/espana/diez-anos-mili-201103090141.html
    3. La constitución española: http://constitucion.rediris.es/legis/1978/ce1978.pdf
    4. Ley orgánica 11/1995 que deroga la pena de muerte en caso de guerra: http://www.boe.es/boe/dias/1995/11/28/pdfs/A34269-34270.pdf
    5. Artículo de Amnistía Internacional sobre la pena de muerte en España: http://www.es.amnesty.org/temas/pena-de-muerte/espana-y-la-pena-de-muerte/

    domingo, 20 de marzo de 2011

    115 milímetros de perímetro


    Asociamos las imágenes de niños con malnutrición aguda severa (SAM, por sus siglas en inglés) con los países africanos, pero el hambre infantil existe en muchos otros países y en algunos casos incluso está más extendida que en África. En la India, por ejemplo, el 6,4% de los menores de cinco años sufren SAM, más del doble que en África, donde son un 3%. Dicho en porcentajes la cifra puede parecer baja, pero un 6,4% de los menores de cinco años de India suponen más de 8 millones de niños malnutridos; y a estos hay que sumar a otros muchos niños que, aunque menos severa, también sufren hambre y enfermedades asociadas al hambre.
    Para saber el grado de malnutrición que sufre un niño se utilizan distintos criterios, y uno de los más frecuentes es medir el perímetro del antebrazo: se considera que un niño sufre SAM cuando hace menos de 115 milímetros de perímetro. Es difícil de imaginar: en la imagen podéis ver unas cuantas cosas que también hacen 115 milímetros de perímetro.
    Sabemos que tenemos los medios suficientes para erradicar el hambre en el mundo, y que por lo tanto lo único que hace falta es voluntad política: poner este problema arriba de todo de las listas de prioridades de los gobiernos, al lado de la educación universal. En el caso concreto de la SAM hace falta, además, que los gobiernos como el de India la reconozcan como una enfermedad que puede ser combatida con un tratamiento específico, y así podríamos abordarla con campañas como la de la malaria o la tuberculosis y no dejarla en manos de comisiones de estudio del Banco Mundial. Con los recursos que tenemos hoy en día, cualquier muerte por culpa del hambre que se produzca en nuestro planeta debería ser considerada como un asesinato.
    (Antes de acusarnos de radicales, tened en cuenta que la última frase es de Jean Ziegler, un pez gordo de la ONU y antiguo miembro del parlamento federal suizo)
    Fuentes:

    1. Journal of the Indian Academy of Pediatrics. Nº8 volume 47 august 2010. Número especial: Severe Acute Malnutrition-UNICEF: http://www.indianpediatrics.net/aug2010/current.htm
    2. Post de Dando Datos sobre lo que costaría erradicar el hambre en el mundo: http://www.dandodatos.com/2010/11/cuanto-costaria-erradicar-el-hambre-en.html
    3. Quién es Jean Ziegler: http://es.wikipedia.org/wiki/Jean_Ziegler

    domingo, 13 de marzo de 2011

    Extranjeros e inmigrantes

    Si echamos un vistazo a los medios de comunicación (sean de la tendencia que sean) queda claro que las personas que viven en nuestro país pero han nacido en otra parte pueden ser de dos tipos: extranjeros o inmigrantes. Cuando se habla de marroquíes, ecuatorianos o senegaleses, por ejemplo, no son nunca extranjeros, son inmigrantes. Y cuando se habla de franceses, australianos o japoneses no son nunca inmigrantes, son extranjeros. Sólo existe una posibilidad que los que provengan de países pobres se conviertan en extranjeros: que sean millonarios. Los futbolistas, naturalmente, pertenecen a los extranjeros siempre que jueguen en primera división.
    Si nos fijamos en las leyes que afectan al colectivo (o a los dos colectivos, para ser más exactos), veremos que esta discriminación se da desde la misma frontera. Según un Decreto publicado el 11 de mayo de 2007, los extranjeros que quieran entrar en el país deben acreditar que disponen de una cantidad mínima diaria de dinero para cubrir sus gastos. Lo más gracioso (por decirlo de algún modo) es que el decreto estipula que esta cantidad debe ser como mínimo del 10% del salario mínimo interprofesional por cada día que dure su estancia. Dicho de otro modo: si el salario mínimo en España en 2011 es de 641,40€ mensuales, los extranjeros que quieran entrar deberán acreditar que disponen de 64,14€ por persona y día. Al mes, son 1924,20€. Y si se trata de una familia de 4 miembros, necesitaran 256,56€ diarios, que al mes son 7696,80€.
    Desconozco el estado de las finanzas de los lectores de Dando Datos, pero como dice  el periodista Javier Galparsoro, a la mayoría de los que vivimos aquí no nos dejarían entrar si nos aplicaran esta ley. 

    Fuentes:
    1. Decreto del 11 de mayo de 2007 sobre los medios económicos que deben acreditar los extranjeros para entrar en España: http://www.boe.es/boe/dias/2007/05/11/pdfs/A20390-20391.pdf
    2. El Salario Mínimo Interprofesional del 2011: http://www.ceo.es/pdf/es/ultima-hora/SMI.pdf
    3. Artículo de Javier Galparsoro en Periodismo humano sobre el decreto: http://conpapeles.periodismohumano.com/2010/05/10/algunos-espanoles-tendriamos-que-irnos/

    domingo, 6 de marzo de 2011

    ¿Correr más para llegar antes?


    Esta semana entra en vigor un paquete de 20 medidas que el gobierno español ha aprobado para ahorrar combustible, como rebajar un 5% el precio de los trenes de cercanías y media distancia, reducir la iluminación de las carreteras y bajar el límite de velocidad en las autovías y autopistas del estado de 120 km/h a 110 km/h. Esta última medida durará cuatro meses y a partir del 30 de junio se estudiará si se amplía o se suspende. Como siempre que se aprueba una ley que puede ser considerada restrictiva (y todas lo pueden ser), las reacciones en contra no se han hecho esperar, a menudo con argumentos bastante demagógicos: se critican los 250.000€ que costará la nueva señalización de las carreteras (sin que se mencionen que este dinero sólo representa un 0,01% de los 2.300 millones de euros anuales que supondrá el ahorro de importaciones energéticas), se dice que las medidas no sirven para nada si sólo son transitorias, etc. Pero el argumento estrella, el que más se repite en los artículos de opinión y en las tertulias en la barra del bar es que bajar el límite de velocidad a 110 km/h nos hará perder mucho tiempo. Contra este argumento parece que no hay discusión posible, que el tiempo que pasaremos en el coche aumentará inevitablemente. Pues no. Sólo hay que coger una calculadora (como han hecho los de Greenpeace) para ver que no tiene porqué ser así: si recorres una distancia de 80 km a 110 km/h en vez de a 120 km/h solamente perderás 3 minutos y medio. Si la distancia es de 100 km, perderás un poco menos de 5 minutos. Incluso aquellos que deban recorrer largas distancias lo notarán poco: en 300 km hay una diferencia de 14 minutos.
    Por contra, y teniendo en cuenta que el consumo crece exponencialmente con la velocidad, viajar a 110 km/h nos permitirá reducir el consumo hasta 2 litros cada 100 km. Menos dinero, menos petróleo consumido, menos contaminación.
    Por último, otro argumento que hemos escuchado estos días: es una medida de país de pandereta. Contra esto, la única respuesta posible es recordar el nombre de otros países de pandereta que también han fijado el límite en 110 km/h: Suecia, Dinamarca, Irlanda o el Reino Unido.

    Fuentes:
    1. La limitación a 110 km/h: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/03/03/espana/1299178344.html
    2. Ataques contra la ley: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/02/25/espana/1298657509.html
    3. Los números de Greenpeace: http://www.greenpeace.org/espana/es/Blog/110-o-120-kmh-en-las-autopistas/blog/33488?utm_source=facebook&utm_medium=social_network&utm_term=km&utm_content=transporte&utm_campaign=cambio+climatico
    4. Artículo sobre el ahorro energético: http://ecomovilidad.net/barcelona/es/castellano-consideraciones-sobre-la-limitacion-de-110-kmh
    5.