domingo, 29 de enero de 2012

Esperando los diamantes sintéticos


Hay pocas cosas tan estúpidas como gastar una pequeña fortuna comprando un diamante. El que haya entrado alguna vez en una tienda de minerales y gemas habrá visto que, por el precio de una entrada de cine, puede comprar piedras tan bonitas como los diamantes. Piedras que, como el diamante, son temporales y se destruyen fácilmente con el calor. Y es que, diga lo que diga la publicidad, un diamante no es para siempre, y además su belleza está sobrevalorada. Pero esto es una opinión, y para gustos... Como ese chiste:

- ¡Mira, una piedra preciosa!
- ¿¡Pero qué dices!? ¡Si es un ladrillo!
- ¡Ay bueno, pues a mí me gusta!

Naturalmente, cada cual es libre de hacer lo que quiera con su dinero, pero debe ser consciente de que sus acciones como consumidor no son neutras. El comercio de diamantes es uno de los factores más importantes en la prolongación de las guerras y conflictos en algunos países africanos, y comprar diamantes provenientes de este comercio es ayudar a financiar la guerra. El 1 de diciembre del 2000, la Asamblea General de la ONU reconoció que los diamantes en zonas de conflicto sirven para eternizar las guerras en países como Angola o Sierra Leona, y desde entonces es un tema que aparece a menudo en los medios e incluso se ha tratado en una película de Hollywood: Diamante de Sangre. Luchar contra esto es difícil, aunque existen iniciativas muy loables, como los intentos de exigir certificados de procedencia a las empresas. El problema es que algunas de estas empresas, como la sudafricana De Beers, la más importante del mundo (y responsable del eslogan "un diamante es para siempre"), tienen tantos intereses en estos diamantes baratos que no sólo no hacen nada para evitarlo sino que a menudo son los principales instigadores de los conflictos.
Pero existe otro camino para acabar con este conflicto sangriento: la ciencia. Desde que en 1954 se consiguió fabricar el primer diamante sintético, pequeño y de mala calidad, la carrera para descubrir una forma de fabricar diamantes de gran calidad se ha acelerado. El método más usado es el llamado HPHT (High Pressure High Temperature), que consiste en imitar la forma natural como se forman estos cristales, cristalizando el carbono a presiones de 50.000 o 60.000 bares y temperaturas de entre 1.300 y 1.600ºC. Más o menos, la temperatura y presión que hay a 200 quilómetros de profundidad. Con este método enseguida se consiguieron diamantes pequeños de mala calidad, muy útiles para la industria, que los usa como abrasivos. Pero hasta 1970 no se consiguió fabricar un diamante grande y bonito, parecido a los naturales, de un peso de un quilate (unos 200 mg).
Hay otros sistemas además del HPHT, como la deposición química de vapor (CVD), que aunque hasta hace poco se pensaba que no podría comercializarse nunca porque es un método muy lento, desde el 2005 existe una empresa que los fabrica y suministra al mercado internacional de diamantes. Aunque todavía queda mucho camino para conseguir la perfección absoluta, la identificación de los diamantes sintéticos, en algunos casos, ya sólo está al alcance de laboratorios muy especializados. Los tiempos en que un experto con una lupa se miraba el diamante y, por las imperfecciones e impurezas, detectaba si era falso o no, han quedado atrás.
O sea, que en pocos años las "falsificaciones" serán tan perfectas que ya no serán falsificaciones; habrá diamantes reales creados por las fuerzas geológicas y diamantes reales creados por el hombre. Cuando esto sea así, es posible que la pasión por los diamantes desaparezca y, con ella, este comercio horroroso.
Si no se puede evitar que a la gente le fascine una cosa tan absurda como un diamante, como mínimo evitemos que muera gente para conseguirlos.

Fuentes:

  1. Theodore GRAY. Los elementos. Una exploración visual de todos los átomos conocidos del universo: http://noticiasdelaciencia.com/not/1309/los_elementos__theodore_gray_/
  2. Informe de las Naciones Unidas sobre los conflictos generados por los diamantes:  http://www.un.org/spanish/docs/comitesanciones/Diamond.html
  3. La película Diamante de sangre: http://www.filmaffinity.com/es/film109220.html
  4. De Beers, el líder mundial en comercio de diamantes, con un largo historial promoviendo guerras y conflictos:  http://es.wikipedia.org/wiki/De_Beers
  5. Página sobre diamantes sintéticos del IGE, el Instituto Gemológico Español: http://www.ige.org/Como-comprar-un-diamante/Diamantes-Sinteticos
  6. Qué es un quilate: http://es.wikipedia.org/wiki/Quilate
   
    
    
     

domingo, 22 de enero de 2012

Las ciudades más verdes del mundo

 Foto original de Ángel Hernández Gómez

En general, a todos nos gustan los rankings. Son una forma superficial y simplista de conocer la realidad, de acuerdo, pero a menudo sirven para romper esquemas y prejuicios. Hoy os queremos presentar uno muy interesante, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (UN-Hábitat) en colaboración con la multinacional alemana Siemens: el Índice de ciudades verdes.
[Nota para los lectores más meticulosos: es verdad que la expresión "multinacional alemana" es un oxímoron, pero que empresas como Siemens patrocinen estudios sobre medioambiente tampoco es un gran ejemplo de coherencia]
El estudio tiene en cuenta ocho puntos para decidir el estado de salud medioambiental de una ciudad: las emisiones de CO2, las condiciones de salubridad, el uso del suelo y el tipo de edificación, los transportes, la calidad del agua y del aire, la gestión de residuos y las políticas medioambientales que aplica la administración. Recopilando estos datos se han elaborado listados de las ciudades más grandes de cada continente y se han clasificado de más limpias a más sucias. Lástima que sólo en dos continentes (Europa y Norteamérica) los valores sean numéricos, cosa que hace imposible comparar ciudades de continentes distintos. Además, los datos de las ciudades de Oceanía todavía no han aparecido (sólo hace un mes que se han publicado los de África), y nos hemos quedado con las ganas de saber qué pasa, por ejemplo, en Auckland y Wellington, las ciudades más grandes de Nueva Zelanda, que siempre acostumbran a estar arriba de todo en este tipo de rankings. Aún así, es muy interesante entrar en su web y echarle un vistazo.
En África, las ciudades más verdes son Accra (Ghana), Ciudad del Cabo (Sudáfrica) y Casablanca (Marruecos), situadas una en cada extremo del continente. Las ciudades menos verdes son Dar es Salaam (Tanzania) y Maputo (Mozambique).
En Europa, por contra, las ciudades más verdes sí que están en una zona concreta del continente, y os podéis imaginar donde: Copenhague, Estocolmo y Oslo. No falla. Y las menos verdes también siguen los patrones habituales: Kiev, Sofía y Bucarest. Madrid está en la posición número 12, justo por debajo de París y Londres y por encima de Roma y Varsovia.
En Asia la ciudad más verde con diferencia es Singapur, seguida de Hong Kong y Osaka. Las más sucias son Karachi (Pakistán), Bengaluru (India) y Hanói (Vietnam).
En América Latina, de las cinco ciudades más verdes, cuatro son de Brasil: Curitiba, Belo Horizonte, Brasilia y Río de Janeiro. La otra, que es la tercera del ranking, es Bogotá. Las ciudades menos verdes del continente son Guadalajara, Lima y Buenos Aires, que aunque parezca un chiste fácil saca una nota muy baja en la calidad del aire.
Por último, en los EEUU y Canadá la ciudad más verde es San Francisco seguida de Vancouver, una de cada país. Las más sucias, Detroit, Saint Louis y Cleveland. 

Fuentes:
  1. Web de UN-Hábitat presentando los datos sobre África del Índice: http://www.unhabitat.org/content.asp?cid=9584&catid=26&typeid=11&AllContent=1
  2. Índice de ciudades verdes: http://www.siemens.com/entry/cc/en/greencityindex.htm
  3. Un oxímoron: http://es.wikipedia.org/wiki/Oximoron
     
     
      
   

lunes, 16 de enero de 2012

El mercado de órganos humanos de Tondo


A principios de los años 90 un rumor se extendió por los Estados Unidos. Una persona, normalmente un hombre adulto de clase alta, se había despertado en una habitación desconocida de hotel con una enorme cicatriz en el costado derecho y una nota en la que decía: "te hemos sacado un riñón; si quieres vivir, llama al hospital". Este rumor se extendió tanto que, unos años más tarde, la policía de Nueva Orleans tuvo que desmentirlo de forma oficial. Naturalmente, se trataba de una leyenda urbana.
Lo cual no significa que no se den casos de robos de órganos en contra la voluntad de los "donantes", aunque tengan una dimensión mucho menor de lo que dicen las leyendas y algunos periódicos sensacionalistas. No obstante, existen casos probados, como el que denunció la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa del robo de bebés en Ucrania en el año 2005 o el denunciado por una monja española en Mozambique.
Pero más allá de estos casos relativamente marginales, existe otro mercado de órganos mucho más extendido y tácitamente permitido. Es lo que pasa en sitios como Tondo, un suburbio en las afueras de Manila, en Filipinas. Tondo es una de las áreas más pobres y superpobladas del planeta y algunos de sus habitantes, para sobrevivir, han optado por venderse un riñón o una córnea. Sally Gutiérrez, una directora española de cortometrajes documentales, rodó en 2009 un video de 15 minutos con entrevistas a algunos de los vecinos del barrio que habían cedido un órgano a cambio de entre 1.200 y 1.500 euros. En el documental, titulado Organ Market, se ve sólo una cara del negocio, la de los donantes, pero no aparecen los receptores ni los intermediarios, aunque muchos de los entrevistados expliquen que la operación para la extracción del órgano se llevó a cabo en el Saint Luke's Hospital, el más importante del país. ¿Es legal? Bueno, técnicamente dejó de serlo en 2008, cuando se publicó una ley que prohibía el tráfico de órganos en Filipinas, pero el documental es de 2009 y parece que no ha cambiado gran cosa. La película se rodó siguiendo unas investigadoras de bioética de la Universidad de Filipinas que pagaban un euro a cada donante a cambio de ser entrevistados. En el video aparecen una docena de personas que han vendido un riñón o una córnea, muchos de los cuales tienen graves problemas de salud; la mujer de uno de ellos explica que el dinero que recibieron no llega para pagar las medicinas que necesita su marido para tratar la insuficiencia renal que sufre y que le impide incluso caminar. Una parte de los entrevistados se gastó el dinero en la compra de un sidecar para poder trabajar o en una casa de latón nueva, y algunos incluso se sienten afortunados y exhortan a la gente del barrio a hacerlo. Naturalmente, habrá quien defienda este negocio por el hecho que los donantes lo hacen voluntariamente y que nadie los ha empujado a desprenderse de su órgano, pero quien lo haga no conoce lo que es la pobreza extrema ni lo difícil que es escapar de sus garras y no es capaz de entender que la necesidad puede llevar hasta el extremo de sentirse afortunado en una situación tan terrible e inhumana.

Fuentes:

  1. Nota de la policía de Nueva Orleans desmintiendo la leyenda urbana sobre robo de riñones (1997): http://www.mardigrasday.com/police1.html
  2. El tráfico de órganos en Ucrania: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/UE/confirma/robo/bebes/Ucrania/trafico/organos/elpporint/20050905elpepisoc_6/Tes
  3. El tráfico de órganos en Mozambique: http://www.elmundo.es/elmundo/2007/03/04/solidaridad/1172981284.html
  4. El distrito de Tondo, en la ciudad de Manila, en Filipinas: http://es.wikipedia.org/wiki/Tondo_%28Filipinas%29
  5. Sally Gutiérrez, la realizadora del documental: http://www.hamacaonline.net/autor.php?id=84
  6. Organ Market, documental de 15 minutos sobre el tráfico de órganos en Tondo: http://www.hamacaonline.net/obra.php?id=814
  7. El hospital Saint Luke, el más importante de Filipinas, donde se hacen parte de las extracciones: http://www.stluke.com.ph/
  8. En marzo de 2008 se aprobó una ley que ilegalizaba el tráfico de órganos en Filipinas: http://archive.arabnews.com/?page=4&section=0&article=124049
   
   
    
     

domingo, 8 de enero de 2012

Los bosques de Europa


2011 ha sido el año internacional de los bosques y, gracias a esta iniciativa de las Naciones Unidas, en los medios se ha hablado un poco de ellos. Por lo que hemos podido leer a lo largo del año, parece que a los bosques de Europa y Norteamérica no les va mal, sobre todo si los comparamos con los del resto de continentes, donde la deforestación aumenta a velocidades alarmantes y los bosques primarios, esos que nunca han sido explotados ni influenciados por el ser humano, están en peligro de extinción. Algunos datos: América Latina y el Caribe, con el 57% de los bosques primarios del planeta, son las zonas donde la deforestación es más fuerte, con decenas de miles de hectáreas de bosque taladas cada año para convertirlas en zonas agrícolas; en África y Asia, aunque las zonas protegidas y los parques naturales aumentan, el bosque autóctono desaparece rápidamente; China, India y Vietnam plantan bosques nuevos para sustituir a los primarios, pero la biodiversidad y la calidad de estos bosques jóvenes no tiene nada que ver con la de un bosque viejo. En Europa, por el contrario, los bosques aumentan; y el país donde más aumentan, según la FAO, es España, con 118.500 hectáreas nuevas de bosque cada año. Esto, como mínimo, es lo que dicen las estadísticas. Pero si nos lo miramos con más atención veremos que hay gato encerrado.
Para empezar, las estadísticas cuentan los grandes bosques de Rusia, que se extienden hasta los confines de Asia, como bosques europeos. Estos bosques, que ocupan 800 millones de hectáreas, representan el 80% de los bosques de Europa, es decir, que la mayor parte de bosques "europeos" están fuera de Europa. Empezamos bien. El resto de países tienen masas forestales mucho más pequeñas: Suecia, con 28 millones de hectáreas, Finlandia con 22 y España con 18,5 son los siguientes en la lista de países con más masa forestal, unas cifras mucho más modestas. Una parte del crecimiento de la masa forestal europea se atribuye a las repoblaciones de los años 40 a 60 y a la expansión natural de los bosques hacia zonas agrícolas abandonadas o hacia prados de montaña donde, con la desaparición de los rebaños que arrancaban los tallos y pimpollos, los árboles lo han colonizado todo. Y sí, este es un fenómeno importante en el medio rural europeo, pero parece que la parte del león se la llevan los cultivos forestales, que es la forma como realmente aumenta la masa de árboles en el continente. Según algunos observadores, la FAO hace mal contando los cultivos de pinos, chopos y eucaliptus como bosques, porque aunque sean árboles no tienen ninguna de las características de un bosque. Tienen muy poca biodiversidad (un solo tipo de árbol, poca vegetación en el subsuelo y prácticamente ningún animal) y, por la forma de talarlos, no ayudan a fijar el suelo como el resto de bosques. Además, son plantaciones jóvenes que se talan desde que los árboles tienen la medida justa para sacarles provecho y hacer pasta de papel o madera de mala calidad. Estas plantaciones, pues, deberían contar como zona agrícola, no como forestal. Y debería especificarse que el crecimiento forestal europeo se basa, claramente, en este modelo de cultivo.
La otra razón por la que no es muy prudente atribuirnos una buena gestión de bosques en comparación con otros continentes es que sería muy hipócrita. Los dos principales consumidores de madera tropical del mundo son, curiosamente, los EEUU y la Unión Europea. Y lo mismo pasa con los productos que se conrean en los monocultivos ganados al deforestar América del Sur, África y Asia: se planta soja para engordar el ganado que nos comemos nosotros, algodón, lino y cuero para nuestra ropa, cereales, palma y remolacha para hacer biocombustibles para nuestros vehículos, etc. Es decir, que los que estamos deforestando el planeta somos los consumidores de los países ricos, no los habitantes del Amazonas, de las selvas tropicales africanas o de los bosques del sureste asiático. Como mínimo, no demos lecciones sobre cómo gestionar los bosques con la excusa de que los nuestros están relativamente sanos.
La solución, según leemos en este informe conjunto de Greenpeace, Ecologistas en acción, SEO Birdlife y WWF sobre los problemas de los bosques europeos, pasa por gestionar mejor nuestros bosques, de los que podríamos obtener mucha más madera y biomasa de la que obtenemos actualmente, lo cual nos permitiría importar menos, deforestar menos bosques tropicales y evitar incendios en nuestros bosques, que queman porque no están bien gestionados. En España, por ejemplo, el fuego arrasa cada año una superficie de 150.000 ha. Y también, para ser coherentes, podemos reducir el consumo de productos derivados de la deforestación del Tercer Mundo, como por ejemplo la carne.

Fuentes:

  1. Artículo optimista sobre los bosques españoles: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Presumamos/bosques/elpepusoc/20110415elpepusoc_7/Tes
  2. Bosque primario: http://es.wikipedia.org/wiki/Bosque_primario
  3. Informe de la FAO "El estado de los bosques del mundo" (2011):   http://www.fao.org/docrep/013/i2000s/i2000s.pdf
  4. Informe de WWF España "Bosques españoles: los bosques que nos quedan y propuestas de WWF para su restauración" (2009): http://assets.wwfspain.panda.org/downloads/gap.pdf
  5. Informe conjunto de Greenpeace, Ecologistas en acción, SEO Birdlife y WWF "La UE ante los problemas de los bosques europeos" (2010): http://awsassets.wwf.es/downloads/documento_conjunto_conf_bosques_valsain_6_7_abril_.pdf
  6. Artículo de Dando datos sobre el consumo excesivo de carne: http://www.dandodatos.com/2011/04/sobrevivimos-gracias-los-vegetarianos.html
   
   
   
  

domingo, 1 de enero de 2012

El antropoceno: cuando las eras geológicas las hacemos nosotros


Termina 2011 y empieza 2012, pero podría empezar pasado mañana o dentro de tres meses, porque aunque nuestros años corresponden a la duración de una revolución de nuestro planeta alrededor del Sol, el punto de inicio es absolutamente aleatorio. O podríamos contar con el calendario islámico, y estaríamos en el 1433, o con el calendario nepalí, y estaríamos en el 2068, o con cualquiera de los calendarios que todavía se usan. Y también podríamos estar en el año 3517 si todavía contáramos como  los romanos o en el año 256 si contáramos, según una predilección personal, a partir del nacimiento de Wolfgang Amadeus Mozart. Lo que sí que es cierto es que los años, los contemos como los contemos, son una forma muy interesante de poner orden en el probablemente infinito océano del tiempo. Para ordenar periodos más largos, como el tiempo que ha pasado desde la invención de la escritura hasta ahora, los historiadores han puesto nombre a distintas épocas como la Edad Media, el Renacimiento, la Antigüedad o la Época Moderna. Para periodos anteriores de la evolución de nuestra especie usamos términos como neolítico o paleolítico. Pero para estudiar la historia de nuestro planeta y del universo estos períodos son demasiado cortos y nos sirven de poco. Cuando queremos hablar de lapsos de tiempo realmente grandes usamos los eones, las eras y los periodos. El cámbrico (542 millones de años a 488 Ma) es el período en el que se produjo la explosión de vida más importante de la historia, con la aparición de los organismos pluricelulares; durante el pérmico (hace 251 Ma) se produjo la tercera extinción masiva de especies, la más importante hasta ahora; durante el triásico, el jurásico y el cretáceo (entre 250 Ma y 65 Ma) los dinosaurios dominaron el planeta.
Actualmente, y siguiendo esta nomenclatura, nos encontramos en el holoceno, que empezó hace 11.000 años, al final de la última glaciación, y que ha visto como los humanos descubríamos la agricultura y... bueno, todo lo que hemos hecho desde entonces. Pero no todo el mundo está de acuerdo. Hace unos años, el premio Nobel de química Paul Crutzen propuso una idea bastante polémica pero que con el tiempo ha ganado adeptos: desde la revolución industrial, el holoceno ha terminado y hemos entrado en el antropoceno, la era de los humanos. Y no porque nos creamos el ombligo del mundo sino porque en los últimos años nuestra actividad ha modificado el planeta hasta el punto de afectar al resto de especies vivas y a todos los ecosistemas donde viven.
Los datos hablan por sí solos, y basta con echar un vistazo a estos gráficos para entender por qué hay tanta gente que defiende esta nueva nomenclatura. En pocos años, el impacto de nuestra especie sobre el planeta se ha disparado: se ha disparado la población, la urbanización de espacios, la concentración de CO2, metano y óxido nitroso en la atmosfera, el consumo de fertilizantes y pesticidas, las inundaciones, el uso de agua potable, la deforestación, la contaminación de ríos y lagos, el consumo de madera, minerales y combustibles fósiles y la extinción de especies. Estos cambios son tan profundos que afectarán a la vida en el planeta durante milenios, incluso si somos lo suficientemente inteligentes como para ponerles freno y evitar una catástrofe.
Si no hacemos alguna cosa, dentro de millones de años las especies inteligentes que estudien nuestro planeta definirán el antropoceno como la era de la sexta extinción masiva, como si se tratara de un nuevo pérmico.

Fuentes:

  1. Listado de calendarios en uso actualmente: http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_calendars
  2. El Nobel de química Paul Crutzen, especialista en el agujero de la capa de ozono: http://es.wikipedia.org/wiki/Paul_J._Crutzen
  3. Globaïa, una interesantísima web con muchos datos sobre el antropoceno: http://www.globaia.org/en/anthropocene/
  4. Los gráficos que demuestran el aumento exponencial del impacto de nuestra especie: http://www.globaia.org/en/anthropocene/the_anthropocene_igbp_globaia.jpg
  5. Las extinciones masivas:  http://es.wikipedia.org/wiki/Extinci%C3%B3n
   
     
    
    

miércoles, 28 de diciembre de 2011

El otro presupuesto de la Casa del Rey


Hoy, 28 de diciembre de 2011, la Casa del Rey ha hecho público el desglose de su presupuesto. Aunque era una petición recurrente, a diferencia de la mayoría de monarquías europeas desde 1979 la Casa del Rey no se había tomado la molestia de darlo a conocer.
Pero no basta. Y no porque no apreciemos el gesto, necesario en cualquier democracia, de favorecer la transparencia y permitir a los ciudadanos la posibilidad de fiscalizar los gastos de sus representantes hechos con dinero público, sino porque una parte importante del presupuesto de la Casa del Rey permanece oculta. Ya lo decíamos en un post anterior: aunque la partida de los presupuestos generales del Estado destinada a la Casa del Rey es de 8.434.280 euros, el total real asciende a unos 25 millones de euros. Y eso porque muchas partidas se ocultan en otros presupuestos. El gobierno nunca ha desglosado estas partidas, y por lo tanto la cifra final sigue siendo un misterio, pero para que os hagáis una idea os ofrecemos una pequeña lista de algunas partidas que no se incluyen en los 8 millones de euros del presupuesto de la Casa del Rey y que el senador Iñaki Anasagasti se ha entretenido en recopilar:

- Seguridad (a cargo de Interior)
- Desplazamientos (a cargo de Interior)
- Viajes en avión (a cargo de Defensa)
- Escoltas de los hijos (a cargo de Defensa)
- Coches: Rolls, Mercedes, Audis, etc. (a cargo de Fomento)
- Choferes (a cargo de Fomento)
- Palacios: Zarzuela, Oriente, la Granja de San Ildefonso, Marivent, el palacio del príncipe, etc. + mantenimiento, luz, gas, agua, teléfono, jardineros, servicio, etc. (a cargo de Patrimonio)
- Viajes fuera de España oficiales y no oficiales (a cargo de Exteriores)
- Personal de la secretaría general de la Casa (a cargo de Presidencia)

El documento con el que la Casa del Rey ha hecho público este desglose habla de transparencia y austeridad. Pero el presupuesto sigue siendo poco transparente y, evidentemente, poco austero. Quizás ha llegado el momento de exigir al rey que cumpla con lo que predica.

Fuentes:

  1. Desglose del presupuesto de la Casa del Rey de 2011: http://imagenes.publico-estaticos.es/resources/archivos/2011/12/28/1325074553154Desglose%20presupuestario.pdf
  2. Post de Dando datos sobre la parte oculta del presupuesto: http://www.dandodatos.com/2010/07/cual-es-el-presupuesto-de-la-casa-del.html
  3. La lista recopilada por Iñaki Anasagasti la hemos sacado de su libro Una monarquía protegida por la censura, editado por Foca: http://ianasagasti.blogs.com/mi_blog/2009/06/la-censura-al-libro.html   
   

lunes, 19 de diciembre de 2011

Campos de concentración en Corea del Norte


En julio de 1977 Kang Chol Hwan, un niño de nueve años, fue detenido junto con el resto de su familia porque su abuelo no se había mostrado suficientemente entusiasta con el régimen de Kim Il Sung, el dictador vitalicio de Corea del Norte. El abuelo, por lo que parece, tampoco es que se opusiera: había viajado unos años antes desde Japón con toda su familia para vivir la revolución norcoreana y había dado su fortuna al partido, pero parece que eso no fue suficiente.
Kang y su familia pasaron diez años en el campo de concentración de Yodok como "familiares de un delincuente", y años más tarde, cuando consiguió huir del país y llegó a Corea del Sur después de un largo periplo por la China, describió su paso por el campo de concentración de Yodok en el libro Los acuarios de Pyongyang, el primer testimonio de un campo de concentración norcoreano que se publica en Europa. El libro es un ejemplo más de esta literatura del horror que nos ha permitido conocer cómo eran los campos de concentración nazis, los gulags soviéticos o los campos de concentración del franquismo, entre otros. El autor sufre el hambre y el frio, sobrevive comiendo ratas e insectos, lo obligan a presenciar ejecuciones y ve como un profesor mata a golpes a otro niño porque ha osado contestarle. Y lo más horrible es que Yodok no es el peor campo de concentración del régimen. Kang, cuando se refiere al resto de campos del país (Amnistía Internacional ha localizado seis pero nadie sabe cuántos hay), afirma: "Siento un cierto escrúpulo por quejarme públicamente de la vida que llevé en Yodok. Escrúpulo, sí, porque Yodok no es el campo más duro de Corea del Norte. Los hay mucho peores, envueltos en tal capa de misterio que durante mucho tiempo ha sido imposible hablar de ellos con precisión".
Además, existe una diferencia entre los campos norcoreanos y los gulags soviéticos o los campos de concentración nazis: los de Corea del Norte todavía hoy están llenos de gente. Se calcula que en Corea del Norte, con una población de 24 millones de personas, hay entre 150.000 y 200.000 encerradas en los campos de concentración por motivos políticos. Algunos de ellos son disidentes; otros, como en el caso de Kang, ni siquiera eso, aunque el régimen los considera como tales. Muchos, sencillamente han cometido el crimen de ser familiares de un preso.
Desde hace años, organizaciones como Amnistía están luchando para dar a  conocer estos campos y para hacer presión sobre el régimen de Kim Jong Un (nieto de Kim Il Sung e hijo de Kim Jong Il, que acaba de morir el pasado 17 de diciembre) para que cierre los campos y libere los presos. Si quieres ayudar a hacer presión, firma esta petición. Campos como los de Yodok, el de Senghori o el de Guantánamo son una vergüenza para nuestra especie.

Fuentes:

  1. Kang Chol Hwan: http://es.wikipedia.org/wiki/Kang_Chol-Hwan
  2. Los acuarios de Pyongyang, el libro de Kang Chol Hwan sobre su estancia en el campo de Yodok: http://www.todostuslibros.com/libros/los-acuarios-de-pyongyang_978-84-931457-8-1
  3. Campaña de recogida de firmas de Amnistía para cerrar el campo de concentración de Yodok: http://web.es.amnesty.org/enportada/campo-penitenciario-yodok.php
 
     
     
      

domingo, 11 de diciembre de 2011

Un barco para explorar los confines de la ética


La historia de la conquista y exploración de los océanos es, de hecho, la historia de una larga lista de barcos míticos. Pero, de los barcos de esta lista, no todos tienen el mismo valor. Muchos de ellos son conocidos en todo el mundo y muy celebrados en los países de origen de sus navegantes pero no significaron, precisamente, un avance para la humanidad. Son barcos usados para conquistar otros pueblos, para saquear riquezas naturales y para colonizar nuevos territorios. Sólo hace falta preguntar a los indios caribes por la Santa María, a los indígenas de Nueva Inglaterra por el Mayflower o, sin necesidad de ir tan lejos, a los pescadores de las costas del mar Rojo por el Alakrana. Pero en esta lista también hay barcos que, por su contribución a la historia del conocimiento, merecen un puesto de honor: el Beagle en el que viajaba Charles Darwin, el Fram del explorador polar Fridtjof Nansen o el Calypso del comandante Jacques-Yves Cousteau.
Hoy, aprovechando la celebración del cuarenta aniversario de Greenpeace, os queremos hablar de otro de estos barcos míticos: el Rainbow Warrior. Con este nombre han navegado por los mares y océanos de todo el mundo tres barcos de la organización Greenpeace dedicados al estudio del impacto que el ser humano lleva a cabo irresponsablemente sobre el medioambiente. Pero a diferencia de otros barcos científicos, el Rainbow Warrior no se ha limitado a constatar y documentar los delitos ambientales, sino que se ha implicado intentado parar algunas de las barbaridades que nuestra especie ha practicado en los océanos. Algunas de sus acciones son muy conocidas, como el asedio a los barcos que cazan ballenas indiscriminadamente y hasta el exterminio de la especie, la denuncia de los vertidos de petróleo (accidentales o no) o el intento de boicotear pruebas nucleares en mar abierto. Otras, como los estudios para demostrar el impacto de la pesca de arrastre en Nueva Zelanda o el retroceso de los glaciares noruegos no son tan mediáticas pero han tenido un papel importantísimo en la lucha para proteger estos ecosistemas.
Pero, como hemos dicho al principio, no es un solo barco sino tres los que han llevado este nombre sin coincidir nunca en el tiempo, y esto ha sido posible gracias a la inestimable ayuda del gobierno francés. La historia es bastante conocida y vergonzosa. En 1978 Greenpeace compró el primer barco, construido por el ministerio británico como barco de investigación en 1955 y que posteriormente había servido para pescar en el mar del Norte. Durante ocho años, el Raibow Warrior, que toma el nombre de una leyenda de los pueblos indígenas de Norteamérica que, en esos años, estaba muy extendida en las organizaciones ecologistas, participó en muchas campañas ambientalistas alrededor del mundo. En 1985, el barco tenía la intención de entrar en aguas territoriales francesas para impedir las pruebas nucleares que el gobierno francés quería llevar a cabo en el atolón de Mururoa, en la Polinesia. Esperaba anclado en Nueva Zelanda, pero no llegó a salir del puerto: agentes de la Dirección General de la Seguridad Exterior, la agencia de inteligencia francesa, pusieron una bomba en el barco y lo hundieron. Un fotógrafo de la expedición, Fernando Pereira, murió en el que sería el primer atentado terrorista de la historia de Nueva Zelanda. La atribución a los servicios secretos franceses no tiene nada de paranoia conspiracionista: han sido juzgados por la justicia neozelandesa y los nombres y apellidos de los agentes implicados son conocidos y aparecen en los libros de historia.
El barco se pudo reflotar, pero era imposible repararlo y lo hundieron en las islas Cavalli para que sirviera como santuario de vida marítima. Y cuatro años más tarde, en 1989, Greenpeace compró otro barco al que dieron el nombre de Rainbow Warrior II y que estuvo en activo hasta el 2011, que pasó a manos de la ONG Friendship para ser usado como barco hospital. Estos días ha tenido lugar la botadura del Rainbow Warrior III, que empieza su viaje con una "gira de presentación" que coincide con el cuadragésimo aniversario de Greenpeace. Si tenéis curiosidad por conocer este barco os podéis acercar al puerto de Barcelona, donde el Rainbow Warrior llegará el día 14 de diciembre y se podrá visitar hasta el 19. Si no vivís por aquí, podéis buscar en la web de Greenpeace cuál será la próxima parada...
Si lo visitáis os daréis cuenta de una cosa: no es un barco inmenso ni espectacular, pero es un gigante por lo que representa: es un símbolo del nuevo paso hacia delante que debe hacer nuestra especie. Ya no nos podemos conformar con saber lo que pasa en el mundo, hay que hacer algo.


Fuentes:
Santa María: http://es.wikipedia.org/wiki/Santa_Mar%C3%ADa_%28nao%29
Mayflower: http://es.wikipedia.org/wiki/Mayflower
Alakrana: http://es.wikipedia.org/wiki/Alakrana
Beagle: http://es.wikipedia.org/wiki/HMS_Beagle
Fram: http://es.wikipedia.org/wiki/Fram_%281892%29
Calypso: http://es.wikipedia.org/wiki/Calypso_%28barco%29
Los 40 años de Greenpeace: http://www.greenpeace.org/espana/es/Por-dentro/40-anos-de-Greenpeace/?utm_source=newsletter-interessados&utm_medium=email&utm_term=ImagenOpen&utm_content=Cuarentones+pero+guerreros&utm_campaign=Rainbow#inicio
El(los) Rainbow Warrior: http://es.wikipedia.org/wiki/Rainbow_Warrior_%28desambiguaci%C3%B3n%29
El hundimiento del Rainbow Warrior I: http://www.greenpeace.org/espana/es/news/100708/
Fernando Pereira, el fotógrafo de Greenpeace asesinado por los servicios secretos franceses: http://www.lainsignia.org/2005/julio/ecol_001.htm
   
   
   
   

domingo, 4 de diciembre de 2011

La contaminación lumínica


La contaminación lumínica es la emisión de luz artificial nocturna en intensidades, direcciones, horarios o rangos espectrales innecesarios para la función que se le pide. Es decir, iluminar más de lo necesario. Puede parecer un problema menor comparado con otros tipos de contaminación, pero basta con ver esta foto del norte de Italia hecha desde la Estación Espacial Internacional (ISS) para entender que es un problema importante. Si todavía os queda alguna duda, miraros este espectacular vídeo hecho también desde la ISS que muestra el planeta entero de noche.
¿Qué hay de malo en la contaminación lumínica? Después de milenios de vivir casi a oscuras, el control de la electricidad nos ha permitido tener tanta luz como queramos y más, incluso hasta el punto que mucha gente se queja de que las ciudades están mal iluminadas, sobre todo en países de nuevos ricos como el nuestro: desde hace años, las secciones de cartas al director de los periódicos barceloneses están llenos de quejas contra una "iluminación insuficiente" de las calles de la ciudad. El problema es que no tenemos en cuenta las consecuencias de esta sobreiluminación. Echemos un vistazo.
En primer lugar tenemos la agresión a los ecosistemas nocturnos: la contaminación lumínica dificulta el reposo de la fauna diurna, impide las estrategias de camuflaje y reproducción de las especies nocturnas y rompe las relaciones entre cazador y presa. En segundo lugar, la luz excesiva provoca la pérdida del cielo estrellado, que actualmente está tan amenazado que se estudia que la Unesco lo declare Patrimonio de la Humanidad para intentar protegerlo. Si alguno de vosotros ha visto alguna vez el cielo nocturno en mitad del desierto sabrá de lo que hablamos: no tiene nada que ver con lo que hagamos visto antes, es una experiencia impresionante. Actualmente existe una campaña internacional por el derecho a observar las estrellas llamada Iniciativa Starlight 2007 que ya ha conseguido el apoyo de algunos gobiernos y organismos internacionales.
A los que no os convenzan estas razones ambientales, tenemos otras más prosaicas y contundentes. La iluminación que se escapa hacia el cielo y que nadie aprovecha nos cuesta una fortuna. En Cataluña, donde sólo vive uno de cada mil habitantes del planeta y tiene una sola área urbana de más de un millón de habitantes dedicamos cada año 30 millones de euros a iluminar las nubes. Podéis hacer números de lo que supone a nivel planetario. En época de recortes sociales hay que contextualizar el dato: 30 millones es más de lo que nos hemos "ahorrado" recortando la cooperación internacional del Gobierno catalán, que ha pasado de 49 millones de euros en 2010 a 22 millones en 2011.
Y no sólo estamos tirando dinero, también tiramos energía. En Alemania, en 1998 se calculó que la energía que el país destinaba a iluminar las nubes era equivalente a la energía producida por un reactor nuclear pequeño. ¡Y eso que Alemania es uno de los países ricos más eficientemente iluminados del mundo! Y si lo calculamos en energía fósil, la cifra también asusta: según el Departamento de Medioambiente de la Generalitat, la luz despilfarrada en Cataluña supone la quema de 14.000 toneladas de petróleo y la emisión a la atmosfera de 50.000 toneladas de CO2. ¿Cómo para pensárselo, no?
¿Qué se puede hacer para acabar con este despilfarro de dinero y energía y, de paso, para dejar en paz a la fauna nocturna, astrónomos y poetas incluidos? Básicamente, priorizar la iluminación de arriba hacia abajo (no necesitamos ver las nubes cuando conducimos o vamos por la calle), usar bombillas de bajo consumo y tener el suficiente sentido común como para entender que no hace falta que, de noche, tengamos tanta luz como de día.
 
Fuentes:
  1. Imagen del norte de Italia desde la Estación Espacial Internacional donde se ve claramente el nivel de contaminación lumínica: http://twitpic.com/76n28p
  2. Una foto de la península ibérica desde la ISS: http://twitpic.com/7rugqs
  3. Un espectacular vídeo de nuestro planeta visto desde un satélite donde se puede apreciar la contaminación lumínica: http://www.youtube.com/watch?v=mqicgKpqVUk
  4. Página web de la Iniciativa Starlight: http://starlight2007.net/  
  5. Los datos sobre contaminación los hemos sacado de Cel Fosc, una de les asociaciones más activas contra la contaminación lumínica: http://www.celfosc.org
  6. Cielo Oscuro, el web sobre contaminación lumínica de la Sociedad Astronómica Granadina: http://astrogranada.org/cieloscuro/principal_cielo_oscuro.htm
  7. Web de IDA, International Dark-Sky Association:  http://www.darksky.org/
  8. Los recortes en cooperación internacional: http://www.elpais.com/articulo/sociedad/cooperacion/causa/perdida/elpepisoc/20111122elpepisoc_1/Tes
   
   
   
   

domingo, 27 de noviembre de 2011

Sobre elfos, gnomos, dragones y hadas


Paracelso fue uno de los introductores del método científico en los estudios de medicina y uno de los responsables de que esta ciencia abandonara la teoría hipocrática y escolástica de los cuatro humores y empezara a introducir los remedios químicos y la cirugía como base de la medicina moderna. Pero no todas sus ideas eran tan "científicas". Paracelso también es autor de un montón de libros sobre magia y alquimia, escritos en una época en la que estas disciplinas iban de la mano de la química y el resto de ciencias naturales. Uno de sus libros más curiosos, publicado en 1566 (un cuarto de siglo después de su muerte), es el Libro de las ninfas, los silfos, los pigmeos, las salamandras y el resto de espíritus, que describe todas las criaturas mágicas y ocultas que, supuestamente, habitan el planeta: "nadie ha de maravillarse de que puedan existir criaturas como estas, porqué Dios es maravilloso en sus obras, que suele presentar de forma milagrosa" dice en el primer capítulo del libro.
Creer en criaturas imposibles no es, pues, patrimonio exclusivo de mentalidades precientíficas y enemigas de la lógica, sino que incluso algunos de los científicos más importantes de la historia han creído en ellas con más o menos fuerza. Isaac Newton, que indudablemente fue uno de los grandes científicos de todos los tiempos, dedicó muchos esfuerzos a que la Royal Society patrocinara un viaje a los Alpes suizos con la intención de estudiar los dragones que, en ese tiempo, se creía que los habitaban. No era una idea exótica: desde la publicación de los viajes alpinos del naturalista Johann Jakob Scheuchzer la idea de que en los Alpes vivían dragones y otras criaturas antediluvianas estaba muy extendida entre los científicos de toda Europa.
A todos nos parece que tenemos clara la frontera entre lo que existe y lo que no, entre la realidad y la superstición. Nos parece que estas creencias son cosa del pasado, de un tiempo en el que estaban tan extendidas que incluso los grandes sabios las creían. Y que hoy lo que queda sólo son algunas bolsas de crédulos situadas en países lejanos o entre gente poco ilustrada. Pero eso no es verdad, y todavía hoy hay mucha gente que defiende la existencia de seres mágicos. Un ejemplo: una encuesta hecha en Islandia en 1995 decía que el 70% de la población cree en la existencia de la "gente escondida", que es como se conoce a los elfos, lo gnomos y el resto de criaturas mitológicas en la isla. Del resto, un 23% no estaba seguro y un 1% no contestaba, lo cual nos deja con sólo un 6% de islandeses que niega la existencia de elfos escondidos entre la naturaleza de su país. De encuestas sobre este tema se han hecho muchas (con resultados bastante similares), porque los elfos son un elemento muy importante del folklore de Islandia, un folklore mucho más vivo de lo que nos pensamos. En el Ministerio de Transportes islandés, por ejemplo, hay una persona encargada de vigilar que los trazados previstos de las nuevas carreteras no pasen por los sitios donde la tradición dice que viven elfos, para evitar molestarlos. ¿Os imagináis que el gobierno gallego tuviera un departamento de meigas?
No es fácil, pues, ver dónde está la frontera entre lo que es cierto y lo que es superstición, sobre todo si eres uno de los que cree en cosas irreales. ¿Pero cómo saber si lo que crees es irreal o no? El escritor Fernando Arrabal, hablando de los dragones de los Alpes, resumió muy bien este dilema: "Si Newton, que tenía el cerebro más privilegiado de nuestra especie, creía en dragones, ¿en qué dragones debo estar creyendo yo sin darme cuenta?".

Fuentes:

  1. Paracelso: http://es.wikipedia.org/wiki/Paracelso
  2. La teoría de los cuatro humores: http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_de_los_cuatro_humores
  3. Extracto del Libro de las ninfas, los silfos, los pigmeos, las salamandras y el resto de espíritus, de Paracelso: http://www.elementos.buap.mx/num22/pdf/3.pdf
  4. Los viajes de Scheuchzer por los Alpes buscando dragones: http://bedejournal.blogspot.com/2009/08/dragons-of-swiss-alps.html
  5. Encuestas sobre elfos en Islandia: http://en.wikipedia.org/wiki/Hulduf%C3%B3lk#Surveys
  6. El documental Investigación sobre el mundo invisible de Jean Michel Roux, que pasó unos años estudiando la creencia de los islandeses en elfos y otras criaturas sobrenaturales: http://www.youtube.com/watch?v=gRjatXe5bis
  7. Las carreteras islandesas evitan los sitios donde viven elfos: http://www.datosfreak.org/datos/slug/Los-elfos-de-islandia/
  8. El escritor Fernando Arrabal: http://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_Arrabal
   
   

   
  

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Votar en contra de los propios intereses


Mucha gente se pregunta, en tiempo de elecciones, por qué tienen tantos votos los partidos que tradicionalmente defienden los intereses de una minoría. Es un tema recurrente en los foros políticos e incluso en los bares y cafés. Basta con ir a Google y teclear "por qué la gente vota X", cambiando la X por el nombre del partido que, según tu punto de vista, favorezca los intereses de la minoría con las riendas más altas, para darse cuenta que existe mucha gente que se hace esta pregunta. Y de que hay respuestas de todo tipo, también. Intentemos analizarlas.

Básicamente, las respuestas que da la gente pueden resumirse en dos. Por un lado, las que se basan en la ignorancia en temas políticos de la gran mayoría de los votantes. Algunas de estas respuestas son más suaves ("es necesario un nivel cultural muy alto para hacerse una idea clara de la política, la historia y la economía, y esto es difícil para mucha gente") y otras son más radicales ("la gente es idiota"), pero en todo caso vienen a decir lo mismo: el que vota a un partido que defiende intereses muy distintos a los suyos es porqué desconoce las intenciones reales de este partido y, en muchos casos, incluso desconoce qué tipo de políticas serían más favorables a sus propios intereses.

El segundo gran grupo de respuestas, más o menos, viene a decir: la intención de voto en las grandes democracias, sobre todo en aquellas dónde el bipartidismo está más extendido, reacciona a la ley del péndulo, que básicamente castiga a aquellos que llevan tiempo en el poder porque se les identifica con todos los problemas del país y premia a la oposición porqué ha sido la voz crítica con los males que padece la sociedad o, incluso, porque es el único recambio disponible. Hay épocas en las que el péndulo oscila hacia partidos que coinciden más con los intereses de la mayoría y épocas en las que oscila hacia el lado opuesto.

¿Cuál de las dos es la buena? Bueno, las dos pueden tener parte de razón (y la tienen: sólo hace falta echar un vistazo a los periódicos para identificar casos en los que estas respuestas se pueden aplicar). Pero que estas respuestas se basen en la realidad no significa que la expliquen completamente. Quizás la gente que vota contra sus intereses no es tan ignorante, ni está tan desinformada, ni hace un voto de castigo. O como mínimo, no toda. Quizás, sencillamente, es que vota lo que le interesa votar.

Este es el punto de vista de John Kenneth Galbraith, uno de los grandes economistas del siglo XX, y está expuesto en uno de sus libros: La cultura de la satisfacción. Intentaremos resumirlo.

Durante siglos, las normas las han dictado la minoría que tenía el poder. El resto de la población, por más que fueran una amplísima mayoría, no tenían ni voz ni voto en las decisiones políticas y económicas. Con la conquista de la democracia parlamentaria en una parte significativa de países del mundo las cosas han cambiado, y ahora mucha más gente participa en la toma de decisiones. Pero no nos confundamos: por más que sean una mayoría de ciudadanos de estos países los que tienen la posibilidad de influir en la vida pública, no son todos. Es lo que Galbraith llamaba la Mayoría Electoral Satisfecha, los afortunados económica y socialmente. Y en todo caso son una mayoría no de todos los ciudadanos, sino de los ciudadanos que realmente votan. Aquí hay que restarle todos aquellos ciudadanos que no participan porque no ven que les sirva de nada hacerlo, y también todas aquellas personas que ni siquiera tienen derecho a votar, como los inmigrantes sin papeles. Esta mayoría satisfecha defiende en las urnas a aquellos partidos que los favorecen, aquellos partidos que priorizan sus intereses por encima de los intereses de los demás. 

Cuando se habla de recortar los gastos del Estado en época de déficit se habla de recortar las ayudas sociales, las viviendas baratas, la sanidad pública, la educación pública o las necesidades de los colectivos de inmigrantes, pero nunca se plantea recortar otras prestaciones como las garantías financieras de los depositarios de los bancos en bancarrota (que suponen para los estados un gasto astronómico) o las subvenciones a los grandes grupos agrarios que exportan al Tercer Mundo. Según esta mayoría satisfecha, estos gastos no suponen una carga para el Estado (como en el caso de la sanidad para los pobres o las pensiones para los parados) sino que son pilares del bienestar y la seguridad de los ciudadanos. Es decir, que del mismo modo que la nobleza del Antiguo Régimen justificaba sus privilegios como necesarios para el buen funcionamiento de la economía y la estabilidad del país, actualmente la mayoría satisfecha justifica sus privilegios con los mismos argumentos. Y nunca faltan, naturalmente, economistas y politólogos que den un barniz intelectual a esta justificación.

Esta defensa de los privilegios no es monolítica: una parte cada día más importante de los privilegiados se preocupa por la situación de los que no participan del bienestar general, incluso pasando por encima de la propia satisfacción personal, y esta preocupación es una de las formas más acreditadas de discurso social. Pero a la práctica la mayoría satisfecha, cuando va a votar, prioriza su bienestar por encima de la justicia social.

Naturalmente, cuando se habla de privilegiados todos tendemos a pensar que no va con nosotros. Pero no sólo nos estamos refiriendo a los que viven rodeados de lujo, yates y fiestas en islas tropicales, sino a aquellos que tienen un trabajo y una casa y no tienen excesivos problemas para llegar a fin de mes: son privilegiados por contraste con los que están debajo económicamente. Y el discurso contra las ayudas a aquellos que están peor que ellos es un discurso que convence porque toca un punto sensible: conservar lo que se tiene y no perder ningún privilegio. 

Los que votan a partidos que defienden estos privilegios están apoyando el desmantelamiento del estado del bienestar porque creen que lo que sacarán de este desmantelamiento (pagar menos impuestos) les beneficiará. E incluso llegan a justificar los excesos de los que son todavía más afortunados que ellos porque si la mayoría satisfecha mostrara su ira contra la "minoría supersatisfecha", mostrando sus excesos, dejaría en evidencia los excesos propios en contraste con la situación de los que viven peor. Como dice Galbraith, "la opulencia esplendorosa de los muy ricos es el precio que paga la mayoría electoral satisfecha para poder retener lo que tiene, que es menos pero también está bastante bien".

En resumen, que quizás a la crítica (¡justificadísima!) que hacemos de los privilegios injustos de los más ricos deberíamos empezar a añadir cierta autocrítica hacia la defensa que hacemos de nuestros propios privilegios; unos privilegios que, como en el caso del consumo desmesurado o las demandas de menos impuestos, condenan a millones de personas a la miseria más absoluta.

Quizás los que votan a partidos que defienden los privilegios de la mayoría satisfecha saben muy bien lo que se hacen. Y quizás deberían empezar a plantearse si es justo defender los propios intereses por encima de los intereses de los que no pueden defenderse. 

Fuentes:

  1. John Kenneth Galbraith: http://es.wikipedia.org/wiki/John_Kenneth_Galbraith
  2. La cultura de la satisfacción: http://www.claret.cat/es/libro/la-cultura-de-la-satisfaccion
   
   
   

  

domingo, 13 de noviembre de 2011

Siguiendo una bomba de racimo


El negocio de las armas es uno de los grandes negocios de nuestra época. Las cifras lo dicen todo: en 2010 se movieron 150.000 millones de dólares. Es un negocio tan grande y con tantos actores (fabricantes, compradores, intermediarios, ejércitos regulares, paramilitares, guerrillas, traficantes, etc.) que se hace difícil entender su funcionamiento.
Para hacerlo más cercano y entender un poco cómo funciona el negocio de las armas lo mejor es coger una empresa mediana, que no sea una de las más grandes y despersonalizadas, y seguir uno de sus productos. Poner nombres y apellidos a las cosas, y a ser posible que estos nombres y apellidos no nos suenen demasiado lejanos ni tengan la sede en una isla caribeña. Hemos escogido una empresa española, por proximidad y porque España es el noveno exportador más importante de armas de todo el mundo, lo que convierte a este país en uno de los actores principales del comercio de armas. La empresa escogida es Instalaza, una empresa con sede en Madrid y fábrica en Zaragoza que equipa a ejércitos de muchos países. Es importante que quede claro que hemos escogido esta empresa como podríamos haber escogido otra, y que en principio no es mejor ni peor que otras empresas armamentísticas. Se trata de ver cómo actúa una empresa cualquiera de las que se dedican a este abominable negocio.
El producto de esta empresa que hemos escogido son las bombas MAT-120, conocidas como bombas de racimo o bombas clúster, que la empresa fabricó y vendió hasta el 2008. La bomba de racimo es un tipo de proyectil que se lanza desde el aire o desde la superficie y que, cuando el altímetro que lleva incorporado detecta que ha llegado a cierta altura, se abre y deja ir docenas de bombas que se dispersan para ocasionar el máximo daño posible. Esta dispersión es muy efectiva si se trata de arrasar una zona, y por este motivo es una de las bombas que más daño hace a la población civil. Esta capacidad destructiva tan descontrolada fue el motivo por el cual, en el 2008, se aprobó un tratado internacional que prohíbe a los 65 países que lo han firmado usar, fabricar, vender, manipular y almacenar este tipo de bomba. España fue el quinto país en ratificar el tratado y el primero en desmantelar totalmente su arsenal de casi 6.000 bombas de racimo.
La empresa Instalaza, que todavía muestra este tipo de bomba en su catálogo (aunque después de que la noticia apareciera en la prensa en enero de 2009, especifica claramente que no las fabrica ni las vende), se quejó al gobierno español porqué le habían hundido el negocio y, encima, tuvo el morro de reclamar 40 millones de euros en concepto de lucro cesante. El gobierno, naturalmente, dijo que no. Aunque, curiosamente, hace unos meses recalificó los terrenos de la fábrica de forma muy, muy provechosa. Quizás es coincidencia, naturalmente.
Y bien, ¿qué ha pasado con las bombas de racimo que Instalaza fabricó hasta 2008 y que no se desmantelaron porque se habían vendido al exterior? De los 7 países a los que supuestamente Instalaza vendió este tipo de bomba, sólo conocíamos uno: Finlandia, donde la empresa ganó un concurso para suministrar este tipo de armamento al ejército. Del resto, nada de nada... hasta que, en abril del 2011, la ONG Humans Rights Watch descubrió en Misrata, en Líbia, los restos de unas bombas de racimo de esta empresa con las que el ejército de Gadafi había bombardeado a la población civil durante la revuelta que acabó con su régimen. Según lo que indican estos restos, fueron fabricadas en 2007. ¿Dónde están, el resto de bombas de Instalaza? Tendremos que esperar a que alguien más las tire contra la población civil para saber a quien las han vendido.
No es fácil luchar contra este tipo de comercio. Por cada bomba prohibida, los catálogos de estas empresas tienen páginas y páginas de productos "legales". Y los tratados internacionales para frenar este negocio son lentos y muy limitados. Y como no somos consumidores de este tipo de producto, tampoco lo podemos boicotear. Pero hay algo que sí que podemos hacer, que es presionar a aquellos que han financiado todo esto. En un informe de Setem del 2007 podemos ver que ese año las bombas que se vendieron a Gadafi se fabricaron gracias a los créditos que la empresa pidió a los siguientes bancos: Deutsche Bank, Cajalón, Caja Rural, Caja España, Caja del Mediterráneo, Bankinter, Barclays Bank, Ibercaja, Banco Popular, Banc de Sabadell y La Caixa. 
¿Tienes tu dinero en alguno de ellos? ¿O en algún otro banco español que financie el negocio de las armas? Quizás sea el momento de empezar a pensar en la banca ética, ¿no?

Fuentes:

  1. El comercio mundial de armas: http://www.globalissues.org/article/75/world-military-spending
  2. Post de Dando datos sobre el comercio de armas ligeras: http://www.dandodatos.com/2011/05/la-sociedad-civil-reclama-poner-las.html
  3. Los principales países exportadores de armas: http://www.sipri.org/databases
  4. Artículo sobre Instalaza en la Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Instalaza
  5. Bombas de racimo o bombas clúster: http://es.wikipedia.org/wiki/Bomba_de_racimo
  6. El tratado que limita el uso de las bombas de racimo: http://es.wikipedia.org/wiki/Normas_acerca_de_las_municiones_de_racimo
  7. El catálogo de Instalaza: http://www.instalaza.es/
  8. Instalaza pide 40 millones al gobierno: http://www.cincodias.com/articulo/empresas/instalaza-pide-millones-prohibicion-bombas-racimo/20110509cdscdiemp_1/
  9. La recalificación de terrenos de Instalaza:  http://www.heraldo.es/noticias/zaragoza/urbanismo_recalifica_los_suelos_fabrica_armas_instalaza_para_sacarla_del_casco.html
  10. Humans Rights Watch descubre bombas de racimo de Instalaza en Libia: http://www.hrw.org/es/news/2011/04/15/libia-municiones-en-racimo-hacen-impacto-en-misrata
  11. Las cuentas de Instalaza: http://www.setem.org/setem_ftp/madrid/descargasweb/ANEXO-BANCALIMPIA-SETEM-bombasInstalaza.pdf
  12. Informe de Setem sobre los bancos que financian el comercio de armas: http://www.bancalimpia.com/pdf/negocios-sucios.pdf
  
  
  

  

domingo, 6 de noviembre de 2011

El juego del reciclaje

Esta semana os proponemos un juego. En principio todos sabemos en qué contenedor de basura debemos tirar cada uno de los residuos que generamos en casa... ¿o no? Seguro que sabes que los periódicos viejos se tiran en el contenedor azul de papel y que las hojas marchitas de lechuga se tiran en el cubo de los residuos orgánicos, ¿pero estás seguro que sabes dónde van los tapones de corcho, las botellas de cava, el papel de aluminio usado, los termómetros o las bombillas tradicionales de consumo alto? A ver si consigues completar nuestro juego sin ningún error. ¡No es fácil! Seguro que te llevas alguna sorpresa.



Fuentes:
En Internet puedes encontrar muchas webs dedicadas a la recogida selectiva de residuos. Lo mejor que puedes hacer, si estás interesado en el tema o tienes alguna duda sobre un residuo en concreto, es consultar la información que ofrece la entidad que gestiona la recogida de residuos en tu localidad. De esta forma te aseguras que tus criterios para separar los residuos sean los mismos que los de la empresa o organismo público que los recibe, y por lo tanto ayudas a que el reciclaje sea lo más eficiente posible. 
Para tener un referente, puedes consultar los criterios y recomendaciones de la recogida selectiva de residuos en el Área Metropolitana de Barcelona: http://www.amb.cat/web/emma/residus/recollida_municipal/vidre

Puedes usar el siguiente código para incrustar este juego en tu web: