domingo, 22 de abril de 2012

La agonía de los rinocerontes


Gracias a una caída accidental del que posiblemente será el último representante de la monarquía española, la caza de elefantes ha ocupado las primeras páginas de todos los periódicos del país. Este pequeño incidente ha permitido a miles de personas hacerse una idea de la precaria salud de este mamífero gigante y de la lucha de algunas organizaciones para recuperar la especie y conseguir que deje de incluirse en la lista roja de especies amenazadas. Gracias al resbalón del rey, sabemos que en el mundo hay entre 470.000 y 690.000 elefantes africanos.
Pero el elefante no es el único gran mamífero amenazado; la mayoría de los grandes simios y de los grandes felinos, por ejemplo, tendrán dificultades para evitar la extinción en los próximos decenios. Actualmente quedan poco más de 3.000 tigres en libertad (y unos 20.000 en cautividad), y del orangután de Sumatra sólo quedan 7.000 y prácticamente han perdido su hábitat original, la selva lluviosa.
Hoy hablaremos de otro gran mamífero amenazado que, si nadie lo remedia pronto, desaparecerá de nuestro planeta en los próximos años: el rinoceronte. De la familia de los rinocerontes, que tiene más de 30 millones de años, sólo quedan cinco especies, dos africanas y tres asiáticas:
El rinoceronte blanco, el animal terrestre más grande del mundo después del elefante. Quedan 20.160 en libertad, y aunque son muy pocos es, de lejos, la especie de rinoceronte más abundante. En 1885 sólo quedaban una veintena de individuos, y por eso tienen muchos problemas de consanguinidad.
El rinoceronte negro, que tiene dos cuernos sobre el morro y que aunque parezca extraño es gris, como el rinoceronte blanco. Y si los dos son de color gris, ¿por qué estos nombres? Pues porque los colonos holandeses llamaban "wijde", que significa ancho, al rinoceronte blanco (que es más grande), y los colonos ingleses tradujeron "wijde" por "white" y se quedaron tan anchos. Y al otro, para diferenciarlo, lo llamaron negro. De esta especie quedan sólo 4.880 individuos, y está en peligro crítico de extinción.
El rinoceronte indio, del que sólo quedan 2.700 ejemplares y que se encuentra protegido en el norte de India y en Nepal. En 1515 unos aventureros trajeron a Europa un ejemplar de este rinoceronte para regalarlo al Papa, que lo quería hacer luchar a muerte contra un elefante (parece que la obsesión de las familias aristocráticas europeas por asesinar grandes mamíferos viene de lejos). Finalmente, después de pasar por Lisboa, el barco que transportaba al animal se hundió delante de la costa italiana y el Papa se quedó sin espectáculo. El pintor Albrecht Dürer hizo un dibujo muy famoso basándose en los de dibujos de gente que había visto personalmente al rinoceronte en Portugal. Si os fijáis bien en el dibujo y lo comparáis con una fotografía de un rinoceronte indio, notaréis que el pintor añadió un segundo cuerno en el lomo. ¿Por qué? Pues porque los europeos cultos habían leído en la Historia Natural de Plinio que el rinoceronte tiene dos cuernos, y Plinio no podía equivocarse. Lo que no sabían es que el escritor latino sólo conocía las dos especies africanas, que sí que tienen dos cuernos...
El rinoceronte de Sumatra, muy castigado por los cazadores furtivos, del que sólo han dejado entre 150 y 250 ejemplares. Es la especie más primitiva de las cinco, y por su aspecto nos podemos hacer una idea de cómo eran los antepasados de la familia.
El rinoceronte de Java, del que sólo quedan unos 30 ejemplares, y que habita esta isla de Indonesia. Hasta hace poco también había algunos ejemplares en Vietnam, pero los cazadores furtivos mataron el último en 2010. Actualmente es el más escaso de los grandes mamíferos.
Si sumamos todos los ejemplares de las cinco especies veremos que sólo quedan 28.000 rinocerontes. Una cifra que no permite tener muchas esperanzas. Y menos aún si tenemos en cuenta que es un animal que casi nunca se reproduce en cautividad y que, cuando está en libertad, es perseguido incansablemente por los cazadores furtivos, que los matan, les cortan los cuernos y los mandan a China y sobre todo a Vietnam para hacer ungüentos supuestamente milagrosos. La estúpida historia de un alto funcionario vietnamita al que se le curó un cáncer gracias a un medicamento hecho con cuerno de rinoceronte ha multiplicado la demanda de este producto: en 2011 se importó a Vietnam una tonelada de cuernos de rinoceronte. Naturalmente no sirve para curar nada, pero la fe en un tratamiento (sobre todo si es muy caro y difícil de conseguir) tiene efectos muy poderosos en el bienestar del paciente. Y mientras tanto, sólo en la República de Sudáfrica cada 18 horas es asesinado un rinoceronte...
Un último dato para entender el problema de la caza furtiva de rinocerontes: desde 2006, 22 furtivos han muerto en tiroteos con los forestales y 200 han sido detenidos. Pero esto no les ha detenido, porque por un cuerno de rinoceronte blanco de 3,5 kg se pueden llegar a pagar 270.000 euros en el mercado negro.

Fuentes:

  1. El elefante africano (Loxodonta africana) en la lista roja de especies amenazadas de la IUCN: http://www.iucnredlist.org/apps/redlist/details/12392/0
  2. Población del elefante africano: http://www.compromisorse.com/rse/2012/04/17/wwf-trabaja-por-la-conservacion-de-los-elefantes-desde-hace-50-anos/
  3. El tigre (Panthera tigris): http://es.wikipedia.org/wiki/Tigre
  4. El orangután de Sumatra (Pongo abelii): http://es.wikipedia.org/wiki/Pongo_abelii
  5. El rinoceronte blanco (Ceratotherium simum): http://www.iucnredlist.org/apps/redlist/details/4185/0
  6. El rinoceronte negro (Diceros bicornis): http://www.iucnredlist.org/apps/redlist/details/6557/0
  7. El rinoceronte indio (Rhinoceros unicornis): http://www.iucnredlist.org/apps/redlist/details/19496/0
  8. El dibujo de Dürer: http://imgs.soufun.com/news/2006_10/31/1162271922390.jpeg
  9. El rinoceronte de Sumatra (Dicerorhinus sumatrensis):  http://www.iucnredlist.org/apps/redlist/details/6553/0
  10. El rinoceronte de Java (Rhinoceros sondaicus): http://www.iucnredlist.org/apps/redlist/details/19495/0
  11. Cada 18 horas, un rinoceronte es asesinado en la República de Sudáfrica: http://www.rhinos-irf.org/
  12. Encontrareis mucha información sobre la caza furtiva del rinoceronte en el número de mayo de 2012 de la revista National Geographic: http://www.nationalgeographic.com.es/2012/02/24/guerra_del_rinoceronte.html

   
    
    
    

domingo, 15 de abril de 2012

La fórmula Mohawk, o como desmontar una huelga


Durante el primer tercio del siglo XX, muchas grandes empresas empezaron a contratar a grupos de matones que, armados con cachiporras, aparecían en las huelgas y manifestaciones sindicales y apaleaban a todos los participantes. A menudo también había tiros, y muchos sindicalistas en todo el mundo perdieron la vida, ya sea en medio de las manifestaciones o en algún callejón oscuro. En Barcelona, estas prácticas fueron tan habituales a principios de los años 20 que recibieron el nombre de pistolerismo. Pero fue un fenómeno global, muy extendido en todos los países industrializados.
Naturalmente, es una forma bastante efectiva de disolver manifestaciones y de disuadir a los trabajadores de hacer huelga, pero enseguida se dieron cuenta que no era muy eficiente a largo plazo. En primer lugar, algunos sindicatos y asociaciones anarquistas (como la CNT española) crearon sus propios grupos armados, que llegaron a asesinar al presidente del Gobierno Eduardo Dato en 1921 y a unos cuantos gobernadores civiles. En segundo lugar, la rabia que generaban estas unidades rompehuelgas y el hecho evidente de que estaban conchabados con la policía y el gobierno daba argumentos a los trabajadores para seguir manifestándose, e incluso ayudaba a convencer a algunos indecisos.
Pero entonces alguien tuvo una gran idea. Fue en 1937, durante una huelga del sector del acero en Johnstown, al oeste de Pensilvania. Si en vez de atacar al grueso de los manifestantes con porras y pistolas se atacaba a sus líderes con artículos y discursos, intentando poner en su contra al resto de trabajadores, se conseguiría terminar con las huelgas y manifestaciones y, encima, quedar como los buenos de la película. Es lo que se conoce como fórmula Mohawk.
El razonamiento es muy senzillo. "Nosotros", empresarios, banqueros, parados, trabajadores y amas de casa, tenemos interés en que las empresas funcionen bien, exista empleo, no haya disturbios y todo funcione. "Ellos", los sindicalistas, quieren problemas, provocan disturbios, viven de esto. Por lo tanto, debemos defender todos juntos "nuestros intereses", estar unidos, no caer en las provocaciones. Los huelguistas son subversivos, violentos, antidemocráticos, provocan alborotos, y de alguna forma la gente de bien debemos pararles los pies. El ejecutivo de un gran banco y la persona que le limpia la oficina tienen los mismos intereses, deben luchar juntos contra los antisistema.
Parece un argumento muy chapucero y fácil, pero si lo repites mucho y en todas partes (desde los medios de comunicación, desde las tribunas políticas, desde las aulas, etc.) acaba funcionando. ¡Y muy bien! Tanto, que hoy en día es la fórmula más utilizada para deshacer huelgas y manifestaciones, o como mínimo para evitar que un volumen importante de los ciudadanos participen en ellas, lo cual convierte a los que luchan por los derechos laborales y sociales en una minoría, en "grupitos de antisistemas".
Es muy interesante echar un vistazo a los titulares de los periódicos y a las declaraciones de ciertos políticos o de los representantes de la patronal durante los días previos y posteriores a una huelga. Unos días antes de la huelga general del 29 de marzo estuvimos coleccionando recortes de periódico con declaraciones al estilo Mohawk... y acumulamos algunos centenares. Si alguien tiene interés, basta con que pase unos minutos hojeando las hemerotecas de cualquier periódico. Encontrará desde artículos que hablan del enriquecimiento de los sindicalistas o del hecho que no les descuenten del sueldo el día de huelga, hasta argumentos que atacan las huelgas por las pérdidas económicas que representan (y que recaen en los trabajadores, naturalmente). Y es que, como dice Noam Chomsky, que ha escrito bastante sobre la fórmula Mohawk, "la propaganda es a la democracia lo que las cachiporras al estado totalitario".

Fuentes:


  1. Tres textos de Noam Chomsky sobre la fórmula Mohawk:
  1. El pistolerismo en Barcelona: http://es.wikipedia.org/wiki/Pistolerismo
  2. Eduardo Dato, presidente del gobierno asesinado por los anarquistas: http://es.wikipedia.org/wiki/Eduardo_Dato

    
    
     

lunes, 2 de abril de 2012

Basura espacial


El 4 de octubre de 1957, ya hace 55 años, el Sputnik 1 salía disparado desde Kazajstán y se convertía en el primer satélite artificial de la historia de la humanidad. Un mes más tarde lanzaban el Sputnik 2, con la famosa perra Laika a bordo. Aquel diciembre, los EEUU intentaron alcanzar a la URSS con el satélite Vanguard TV3, pero un accidente impidió que se pusiera en órbita. Aún así, en enero del 58, cuatro meses después del Sputnik 1, el primer satélite norteamericano llegaba al espacio: el Explorer 1. Había empezado la carrera espacial.
La guerra fría y la paranoia belicista de los dos países sirvieron, como mínimo, para catapultar nuestros conocimientos sobre el cosmos y crear una red de satélites que actualmente nos es útil para comunicarnos, prever el tiempo o navegar. Es cierto que también sirven para espiar y para otras finalidades militares, pero podría haber salido peor: no siempre conseguimos sacar algo útil de la estupidez humana y del espíritu bélico.
Desde entonces, el cielo se ha llenado de satélites. Según la UCS (Union of Concerned Scientists), el 1 de enero de 2012 había 994 satélites operativos en el mundo. Estos satélites pertenecen a unos cincuenta países distintos, pero los EEUU son, con diferencia, el país que tiene más: 441. Por detrás, Rusia con 101 y China con 83.
Pero en esta lista no aparecen los centenares de satélites obsoletos que siguen orbitando alrededor del planeta, ni las piezas de estos satélites que, por culpa de su desgaste o de un choque, orbitan sin control por el espacio. Si a estos aparatos les sumamos el resto de objetos que orbitan alrededor nuestro sin ninguna finalidad, tendremos lo que se llama basura espacial.
Así pues, después de 50 años desde la aparición de los primeros residuos espaciales, ya va siendo hora de empezar a buscar soluciones a este nuevo tipo de contaminación. Para empezar, algunas cifras.
Según el CNES, la agencia espacial francesa, como mínimo 34.000 objetos de más de 10 cm han estado observados por los radares y telescopios, de los cuales 13.000 se siguen regularmente y están inventariados. Aparte de estos objetos de más de 10 cm, hay 200.000 de entre 1 y 10 cm y 35 millones de entre 0,1 y 1 cm. De los que son más pequeños que estos, se ha perdido la cuenta. Estos objetos pueden ser pequeñas partículas de pintura, trozos de cohetes y satélites u objetos relacionados con las misiones espaciales (como un guante que perdió el astronauta Edward H. White o una cámara de fotos perdida por el astronauta Michael Collins). Por pequeños que sean, al orbitar a grandes velocidades pueden impactar con los satélites y vehículos espaciales, e incluso pueden caer a la Tierra y hacer daño a alguien. La probabilidad es baja, naturalmente, porque el espacio es muy grande, pero no se puede descartar. El satélite francés CERISE, en 1996, chocó con un trozo de basura espacial y se convirtió en el primer objeto que impacta en el espacio. Desde entonces, otros aparatos, como el telescopio espacial Hubble, han recibido impactos de chatarra espacial. Y en cuanto a la basura que cae del cielo, el primer caso conocido es el de Lottie Williams, una mujer a la que cayó un trozo de chatarra espacial encima... y sobrevivió para contarlo.
Puede parecer una tontería. Así es como se ha considerado hasta ahora: el espacio es demasiado grande como para preocuparnos por la basura que tiramos. Pero cada año se hacen entre 60 y 100 lanzamientos de cohetes y satélites, y cada vez hay más aparatos obsoletos que, al chocar y deshacerse, multiplican el número de piezas que orbitan alrededor de nuestro planeta. Incluso la NASA ya tiene un proyecto para estudiar y buscar medidas para frenar la expansión de este tipo de contaminación.
Al principio de la revolución industrial nadie hacia caso de la contaminación que generaba la industria porque se consideraba que el planeta era infinito y lo podía asumir. Ahora que hemos visto que tenemos un problema con nuestros residuos terrestres ya es tarde para evitar la destrucción de muchos ecosistemas. ¿Nos pasará lo mismo en el espacio o esta vez nos daremos cuenta a tiempo y buscaremos una solución?

Fuentes:
 
  1. Sputnik 1: http://es.wikipedia.org/wiki/Sputnik_1
  2. Sputnik 2: http://es.wikipedia.org/wiki/Sputnik_2
  3. Vanguard TV3: http://es.wikipedia.org/wiki/Vanguard_TV3
  4. Explorer 1: http://es.wikipedia.org/wiki/Explorer_1
  5. Cuántos satélites artificiales hay: http://www.ucsusa.org/nuclear_weapons_and_global_security/space_weapons/technical_issues/ucs-satellite-database.html
  6. El CNES, la agencia espacial francesa: http://www.cnes.fr
  7. Recuento del CNES sobre la basura espacial: http://debris-spatiaux.cnes.fr/english/index_eng.html
  8. El satélite CERISE: http://en.wikipedia.org/wiki/Cerise_%28satellite%29
  9. El caso de Lottie Williams: http://abcnews.go.com/Technology/story?id=98700&page=1#.T2do4dmse3E
  10. Programa de la NASA sobre la basura espacial: http://www.orbitaldebris.jsc.nasa.gov/
     
     
      
      

domingo, 25 de marzo de 2012

¿Qué sabes sobre África?

África aparece muy a menudo en los medios de comunicación, pero básicamente nos llega la parte negativa: el hambre, la guerra, la explotación de recursos naturales, la corrupción, las dictaduras o los abusos contra los derechos humanos. Y sí, todo esto forma parte de África, pero no sólo existe esto. África, como el resto de continentes, tiene una diversidad cultural y natural inmensa y muy rica, pero a diferencia del resto de continentes no nos llega casi nunca. Para empezar, África tiene más de cincuenta países, aunque tenemos tendencia a hablar de ella como si todo el continente fuera homogéneo y no hubiera ninguna diferencia entre un estado y otro. África no es un país. 
Para ver hasta qué punto desconocemos la realidad de este continente y cómo nos cuesta diferenciar entre un país y otro, os proponemos un juego. Os planteamos 15 temas sobre música, literatura, ciencia, arte, naturaleza y sociedad que forman parte de la cultura general de la humanidad para ver si adivináis a qué país africano pertenecen. Seguro que si os hiciéramos preguntas similares sobre América o Europa las adivinaríais casi todas. ¿Cuántas sois capaces de adivinar si hablamos de África? ¡Haz clic y compruébalo!



Fuentes:
  1. África no es un país es el título de un magnífico blog colectivo sobre el continente. Os recomendamos que le echéis un vistazo:  http://blogs.elpais.com/africa-no-es-un-pais/
      
Puedes usar el siguiente código para incrustar este juego en tu web:

domingo, 18 de marzo de 2012

Devolver los envases


En España consumimos cada día 51 millones de envases, y esta cifra no deja de subir. Las causas del aumento son muy diversas: cada vez hay menos productos que se venden a granel, cada vez hay más envases de un solo uso, cada vez somos más y, encima, cada vez consumimos más bebidas envasadas (agua, refrescos, cerveza, zumos, etc.).
Por suerte, ya hace más de 20 años que estos envases se recogen selectivamente en contenedores de distintos colores, y más o menos todo el mundo sabe dónde va cada envase. Pero aún así, el sistema de reciclaje que debería ayudarnos a reducir mucho nuestra huella ecológica no acaba de implantarse: actualmente, en España sólo un 35% de los envases se depositan en el contenedor adecuado. La mayoría se tiran al contenedor de desechos y acaban incinerados u olvidados en los grandes vertederos.
Esta dejadez por parte de todos tiene un coste ambiental, evidentemente, pero también económico. La recogida y el tratamiento de los envases tirados al contenedor incorrecto nos cuestan 68 millones de euros anuales, y el valor de las materias perdidas (metal, plástico, aluminio, vidrio, etc.) es de 65 millones de euros más. En total, 133 millones de euros que tiramos cada año literalmente a la papelera. Lo mismo que cuesta, por ejemplo, el plan nacional para universalizar Internet con conexiones de una mega en España.
Contra esto, hay que fijar-se un poco más al tirar la basura. Pero aparte de mejorar el sistema actual, también se puede empezar a pensar en otros sistemas, como por ejemplo reintroducir los envases retornables: cuando compras una bebida, pagas el envase, y cuando lo devuelves te dan el dinero que te ha costado. Es lo que se hacía antes, y tiene unas cuantas ventajas sobre el modelo actual:

1.- Algunos de estos envases (sobre todo si son de vidrio) se pueden rellenar directamente, evitando el coste del reciclaje.
2.- Los que no se rellenan se pueden reciclar sin mezclarlos con otros envases parecidos, lo cual evita que la calidad del material pierda valor y se acabe tirando por inservible al cabo de unas cuantas reutilizaciones.
3.- Los usuarios no tirarían envases por la calle, ni en la papelera ni en mitad de la naturaleza, porque querrían recuperar el importe, lo cual ayudaría a mantener limpio el medioambiente. 

En el web de Retorna, una iniciativa integrada por ONG, asociaciones de consumidores y la industria del reciclaje que impulsa este tipo de envase, podéis encontrar videos y artículos sobre las virtudes de los envases retornables. Hay datos como este: en España, sólo el 30% de los envases que se fabrican se pueden recuperar. En Alemania, el 98,5%.
Naturalmente, si ya es complicado que los ciudadanos tiren los envases en el contenedor que corresponde, todavía será más difícil que los devuelvan a la tienda. Pero si, a cambio, les devuelven el importe del envase... quizás participarán más que con el actual sistema. El impacto de este nuevo modelo sería muy importante, sobre todo si tenemos en cuenta que el 50% de los envases que se tiran al contenedor amarillo son de bebidas.
¿Una utopía? Naturalmente que no. Es un sistema que ya existe en Alemania, los Países Bajos, Dinamarca, Israel, los países escandinavos y algunos estados de los EEUU.

Fuentes:
  1. Juego de Dando datos en el que puedes ver si sabes donde va cada envase: http://www.dandodatos.com/2011/11/el-juego-del-reciclaje.html
  2. Post de Dando datos sobre los grandes vertederos del Tercer Mundo:  http://www.dandodatos.com/2011/06/vivir-en-un-vertedero-de-basura.html
  3. Los problemas del reciclaje de envases:  http://www.ecoticias.com/residuos-reciclaje/62034/Preocupacion-bajo-indice-reciclaje-envases
  4. Qué se puede hacer con 133 millones de euros: http://www.xatakaon.com/noticias-adsl-y-cable/el-gobierno-destina-133-millones-de-euros-para-universalizar-la-banda-ancha
  5. Web de Retorna: http://www.retorna.org/es/retorna/quees.html
  6. Video de Retorna sobre las virtudes de los envases retornables:  http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=B1AoZki5ny0

    
     
      

domingo, 11 de marzo de 2012

Aparatos en standby


La tostadora eléctrica es un pequeño electrodoméstico inventado en 1909 que, gracias a dos resistencias eléctricas que tiene en su interior, permite hacer tostadas. A parte de este mérito, ya de por sí bastante loable, tiene otro: cuando no está haciendo tostadas no consume electricidad.
Es probable que esta sea una de las frases iniciales más estúpidas que se han escrito nunca para empezar un artículo, y como castigo seguro que hay lectores que no han seguido leyendo. Pero a los que todavía seguís aquí, os debemos una explicación. Y es que aunque parezca ridículo (y de hecho, lo es), a diferencia de las tostadoras, muchos electrodomésticos que tenemos en casa siguen consumiendo electricidad cuando no los usamos, e incluso cuando ni siquiera estamos en casa.
Estamos hablando, naturalmente, de la función de autonomía de espera, que normalmente se conoce por el anglicismo standby. Vamos, esa lucecita que tiene el televisor, el ADSL, la minicadena, el DVD, VHS o BluRay, el portátil e incluso algunas lavadoras cuando están apagados. Es evidente que esa lucecita o pequeña pantalla con numeritos consume electricidad, pero puede parecer un poco exagerado dedicar un artículo a este gasto tan minúsculo. Pero si echamos un vistazo a los datos sobre consumo de los aparatos en standby que aparecen en el estudio sobre el consumo energético del sector residencial en España publicado hace unas semanas por el IDAE, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía, veremos que no es un gasto tan minúsculo. El estudio, financiado al 50% por el Eurostat, la agencia estadística de la Unión Europea, es uno de los más importantes que se ha hecho en el continente, y gran parte de los datos son extrapolables a otros países, como mínimo para hacernos una idea.
En primer lugar, hay que tener en cuenta que el estudio sólo habla del consumo eléctrico de los hogares españoles, que es un 25% del consumo eléctrico total del Estado. Y ahora el dato: el standby supone el 6,6% del consumo eléctrico de los hogares españoles. Atención: no estamos hablando del consumo total de los aparatos que disponen de la función de standby, sino solamente del consumo directo de la función standby; el consumo de estos aparatos cuando están en funcionamiento se calcula aparte. Para que os hagáis una idea, gastamos en standby el triple que en refrigeración, el doble que en congeladores, el doble que en lavavajillas, el triple que en secadoras, una vez y media más que en hornos de cocina y una vez y media que en ordenadores.
Como que el precio del Kwh cambia según el consumo, según el tipo de energía y según las subidas y bajadas del mercado, se hace difícil hacer un cálculo en euros de lo que se gasta en standby una familia española. Pero basta con que cojáis la última factura del consumo eléctrico y una calculadora y miréis cuantos euros supone para vosotros este 6,6% del consumo total. Y contad también cuanto estáis pagando a lo largo del año en lucecitas rojas... Si no reducimos nuestro consumo por motivos ambientales, como mínimo hagámoslo para dejar de tirar el dinero.
En esta web encontraréis una calculadora en la que podéis precisar todavía más vuestro gasto introduciendo el tipo de electrodomésticos que tenéis en casa y calculando el consumo anual, el gasto en euros y el CO2 que producís por el hecho de dejar en standby los aparatos cuando no los estáis usando. Quizás no merezca la pena tenerlos encendidos, ¿no?

Fuentes:
  1. La tostadora eléctrica: http://es.wikipedia.org/wiki/Tostadora
  2. Estudio sobre consumo energético del sector residencial en España hecho por el IDAE: http://www.idae.es/index.php/mod.documentos/mem.descarga?file=/documentos_Informe_SPAHOUSEC_ACC_f68291a3.pdf
  3. IDAE, Instituto para la Diversificación i Ahorro de Energía: http://www.idae.es/index.php
  4. Eurostat, la agencia de estadística de la Unión Europea: http://epp.eurostat.ec.europa.eu/portal/page/portal/eurostat/home/
  5. El kilovatio hora (KWh): http://es.wikipedia.org/wiki/Kilovatio-hora
  6. Web en la que puedes calcular el consumo aproximado de energía eléctrica de tus aparatos en standby: http://www.ocu.org/stand-by/
   
   
   
  

domingo, 4 de marzo de 2012

¿De qué sirven los títulos nobiliarios?


Quien lea la pregunta que nos hacemos en el título puede pensar que no sirven para nada, que son cosa del pasado. Y es verdad, los títulos nobiliarios, a día de hoy, no están asociados a la larga lista de privilegios de los que gozaban no hace mucho tiempo. Pero los títulos siguen existiendo, y son reconocidos por los estados monárquicos europeos. E incluso, a diferencia de otros títulos de carácter privado (como el de Miss España, el de obispo o el de Rey del pollo frito), hay organismos públicos que se dedican a velar por ellos y, aunque las leyes no les dan ningún privilegio, todavía tienen algunos. Echemos un vistazo.
Para hacerlo, tomaremos el caso de España, aunque muchos de estos datos pueden ser extrapolados a otros países europeos con monarquía. Los títulos nobiliarios son tan antiguos como las monarquías, y por lo tanto existen desde hace muchos siglos. Los que se usan actualmente en las monarquías europeas como la nuestra, vienen de la edad media. Este no es el sitio para hablar de la historia y de los privilegios de duques, marqueses, condes y barones, y por lo tanto no viajaremos tan atrás en el tiempo. Nos limitaremos a ir hasta el 9 de diciembre de 1931, día en el que se aprobó la Constitución de la Segunda República Española que, en su artículo 25, abolía los títulos nobiliarios con el argumento que "no podrán ser fundamentos de privilegio jurídico la naturaleza, la filiación el sexo, la clase social, la riqueza, las ideas políticas ni las creencias religiosas". Pero este artículo, como la república, no duró mucho, y en 1947 el general Franco restauró los títulos nobiliarios... hasta hoy. Con la aprobación de la actual constitución, donde queda claro que "corresponde al rey conceder honores y distinciones" (art. 62), los títulos nobiliarios han sido aceptados dentro del régimen democrático, y con una serie de reales decretos posteriores, como el Real Decreto 602/1980, se acabó de legalizar el tema.
Empecemos por las cifras. En 1980, el Ministerio de Justicia (que aunque parezca un chiste es el que se encarga de gestionar los títulos nobiliarios) editó la Guía oficial de Grandezas y Títulos de España, la última versión de la cual salió en 2011. En la edición de 1980 había 2601 títulos, atribuidos a 1940 personas (pensad que hay gente que tiene más de un título nobiliario: la duquesa de Alba, que es la persona con más títulos nobiliarios del mundo, tiene más de 50). No he podido consultar la versión del 2011 de la guía (no estaba en la biblioteca de ninguna universidad catalana y, sinceramente, no me apetecía pagar 20 euros por este ladrillo de casi un millar de páginas) pero en la del 2004 ya he contado 2833, 232 más que en el año 80. O sea, que el rey Juan Carlos tiene cierta propensión a nombrar nuevos nobles para pagar favores, simpatías y amistades. Por ejemplo, en el caso de Vicente del Bosque, al que otorgó el título de marqués del Bosque cuando ganó el mundial, o Mario Vargas Llosa, al que concedió el mismo título cuando ganó el premio Nobel. Por lo tanto, no es una institución que se vaya apagando para desaparecer algún día, al contrario. Cada día hay más nobles.
Ahora pasemos al otro gran tópico sobre la nobleza actual, el de que no tienen ningún privilegio... que tampoco es exactamente cierto. Sí que es cierto que, con las Cortes de Cadiz de 1812 se abolieron formalmente los antiguos privilegios, o sea, los beneficios que el poder legislativo daba a alguien por el hecho de haber nacido noble (no pagar impuestos, no ir nunca a la cárcel por deudas, etc.). Pero las instituciones modernas no han abolido el principal privilegio del que gozaban en otros tiempos: la propiedad de los bienes muebles e inmuebles conseguidos gracias al expolio y al cobro de impuestos a las personas que tenían bajo su jurisdicción. Siempre que sale este tema, los defensores y los beneficiarios de este expolio usan el argumento sagrado del derecho a la propiedad privada, que es la forma fina del "santa Rita, Rita, Rita, lo que se da no se quita", y tachan a los que se quejan de demagogos y rabiosos. Cosa que no deja de ser curiosa. El expolio practicado por la nobleza feudal hace unos siglos no es muy distinto del practicado por los jerarcas nazis hace poco más de medio siglo, pero parece que el tiempo da una pátina de legitimidad a estos delitos: los descendientes no sólo no se avergüenzan de los actos de sus antepasados sino que los defienden con orgullo.
Pero los privilegios no terminan aquí. Naturalmente, los que otorgaba el Estado no están vigentes, pero los que se otorgaban los nobles entre sí todavía están en uso, y nadie se los puede prohibir. Entre estos privilegios, está el que tienen todos los nobles con grandeza de España de ser recibidos por el rey siempre que lo deseen. Puede parecer una tontería sin importancia, pero en algunos momentos ha sido un privilegio muy valorado. Un ejemplo: durante la transición, los partidos políticos intentaban tener algún noble con privilegio de grandeza militando en el partido para poder ser recibidos por el rey siempre que lo deseasen. Es por esto, por ejemplo, que José Luís de Vilallonga, marqués de Castellbell, tuvo un lugar destacado en la Junta Democrática y en el PSOE de aquellos años. Naturalmente, en su autobiografía cuenta que era por sus cualidades intelectuales; pero en las autobiografías de los otros no se cuenta exactamente lo mismo. Su única aportación era que el monarca estaba obligado a abrirle las puertas a él y a sus acompañantes siempre que lo pidiera.
El argumento principal de los defensores de la nobleza es que los privilegios ya no existen y que actualmente son una especie de club privado con el mismo derecho a existir que el resto de clubs privados. Pero los clubs privados de verdad no tienen una sección del Ministerio de Justicia, financiada con dinero público, encargada de llevarles los números, ni tienen a uno de sus miembros haciendo de jefe de Estado únicamente por el hecho de ser el presidente del club.
Desde 1997, el escritor Javier Marías se ha convertido, sin otra legitimidad que la que le otorga su propia voluntad, en rey del islote de Redonda, un montón de piedra en medio del Caribe. Desde entonces, no para de otorgar títulos nobiliarios a sus amigos y a personalidades de la cultura. Supongo que los nobles "de verdad" lo ven como un juego que no va más allá, como una excentricidad del escritor. Pero no se dan cuenta de que es exactamente lo mismo que han hecho ellos, y que Javier Marías (Javier I de Redonda) tiene tanta legitimidad para otorgar títulos nobiliarios como Juan Carlos I. Como mínimo, los de Redonda no han robado nada a nadie.

Fuentes:
  1. El Rey del pollo frito: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/07/27/cultura/1311788189.html
  2. La Constitución de la Segunda República que abolió los títulos nobiliarios (art. 25): http://www.icsi.berkeley.edu/~chema/republica/constitucion.html
  3. La Constitución actual (art. 62f): http://www.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=62&tipo=2
  4. Real Decreto 602/1980 que modifica las leyes anteriores en materia de títulos nobiliarios:  http://www.boe.es/aeboe/consultas/bases_datos/doc.php?id=BOE-A-1980-7011
  5. Guía oficial de Grandezas y títulos nobiliarios editada por el Ministerio de Justicia: http://www.mjusticia.gob.es/cs/Satellite/ca/1215198356356/Publicacion/1288775574131/Detalle.html
  6. Vicente del Bosque y Mario Vargas Llosa, nuevos marqueses: http://www.lavanguardia.com/gente/20110204/54110565649/el-rey-nombra-marques-a-vicente-del-bosque.html
  7. Las Cortes de Cádiz, en las que se abolieron los privilegios de la nobleza: http://es.wikipedia.org/wiki/Cortes_de_C%C3%A1diz
  8. Los antiguos privilegios de la nobleza: http://es.wikipedia.org/wiki/Privilegio#Privilegios_varios
  9. Grandeza de España: http://es.wikipedia.org/wiki/Grandeza_de_Espa%C3%B1a
  10. El reino de Redonda: http://www.javiermarias.es/REDONDIANA/EspecialPeriodicoCatalunya.html
  11. Los duques del reino de Redonda: http://www.javiermarias.es/REDONDIANA/DuquesdeRedonda.html
   
   
    
    

domingo, 26 de febrero de 2012

Las listas de libros prohibidos


Desde que existen los libros hay tarados que los destruyen. E incluso, tarados que destruyen a sus autores para que no puedan escribir más ni difundir lo que ya han escrito. La historia de la destrucción de libros es larga y vergonzante, y hay muchos estudiosos que se han dedicado a recorrer este conjunto de estupideces y barbaridades. Para los que estén interesados, una buena introducción es la Historia universal de la destrucción de libros, del excéntrico y curiosísimo historiados Fernando Báez. En él encontrareis los incendios que han sufrido las bibliotecas de Alejandría, Pérgamo, Babilonia, Roma, Grecia y China, o la destrucción de libros en Bagdad desde la invasión de Gengis Kan hasta la de George Bush, pasando por la quema de libros (y de autores) durante la Contrarreforma.
Pero aparte de la destrucción, otra forma (más sutil pero igualmente práctica) de evitar que se lea un libro es prohibir su lectura incluyéndolo en una lista de libros prohibidos. De todas las listas que se han hecho hasta ahora la más conocida es, sin duda, el Index librorum prohibitorum, el listado de libros prohibidos de la Iglesia católica. No es un listado medieval, como se dice, sino que se empezó a publicar durante el Concilio de Trento, en 1559. ¿Por qué no se había hecho antes? Bueno, de libros prohibidos por la Iglesia ya había habido, pero seguramente no hacía falta un listado porque hasta la expansión de la imprenta tampoco había tantos libros ni tanta gente que pudiera leerlos. Además, la idea original de este listado era frenar la divulgación de la Reforma protestante que en aquellos años se expandía por Europa, motivo por el cual se hizo el concilio.
Otro equívoco sobre el Índice: en realidad no incluía todos los libros que la Iglesia consideraba que no debían ser leídos, sino sólo aquellos en los que había la posibilidad de que los lectores no se dieran cuenta que eran contrarios a la doctrina de la Iglesia. Los libros de autores ateos u hostiles al catolicismo eran repudiados ipso facto, sin necesidad de ser incluidos en el Índice. Un vistazo al listado (tenéis el link al final) da una idea del tipo de libros que incluía: buena parte de las grandes novelas del siglo XIX están representadas en él. ¿Los motivos? Sexo explícito (o lo que los redactores del Índice consideraban sexo explícito, pero que los adolescentes de hoy en día considerarían caricias infantiles para aburrir a las cabras), comportamientos no del todo cristianos de los protagonistas, ideas políticas "equivocadas", etc. Durante unos años y hasta fines de 1961 todavía se añadió algún libro al listado, pero en 1966 se abandonó definitivamente.
Visto esto, parece que los listados de libros prohibidos sean cosa del pasado... pero no es exactamente así. Un ejemplo: en esta web de ex miembros del Opus Dei hay un listado de libros prohibidos por la prelatura, con códigos según si el libro se puede leer sin problemas, con permiso especial de la delegación o está absolutamente prohibido y sólo se puede leer con un permiso del padre prelado. Además, incluye una serie de fichas de lectura de unos cuantos centenares de libros, prohibidos o no, sobre los aspectos morales y doctrinales de cada uno de ellos. No sé si tendrán algún efecto entre los fieles, pero en mí, sí: gracias a estos centenares de fichas he pasado dos apasionantes noches en blanco.
De todas formas, existen casos mucho más graves que este ya que, en definitiva, en el Opus Dei entra quien quiere y cualquiera es libre de abandonarlo cuando le venga en gana. Pero cuando la censura proviene de las administraciones públicas, incluso de las de países democráticos, la cosa cambia. De ejemplos hay muchos, como los que podéis ver en este mapa de los EEUU en el cual la American Library Association (ALA) ha marcado 348 casos de libros prohibidos por ayuntamientos, bibliotecas públicas, consejos escolares, etc. Los motivos son diversos, pero abundan los casos de libros prohibidos por presentar personajes homosexuales o ateos. Otros, tienen motivos más "razonables": contienen comentarios racistas o sexistas. Pero con este criterio, gran parte de las obras de la literatura universal deberían estar prohibidas. Es absurdo, y ningún libro debería estar prohibido por más asqueroso que nos parezca su contenido. Siguiendo este razonamiento, el ALA creó, en 1982, la Semana de los Libros Prohibidos, que se celebra cada año en los Estados Unidos y que tiene como objetivo dar voz y presencia a los libros que, por una u otra razón, han sido prohibidos. Y es que, como dice el lingüista Noam Chomsky, "si no creemos en la libertad de expresión para las personas que despreciamos, no creemos en ella en absoluto".

Fuentes:
  1. Fernando BAEZ. Historia universal de la destrucción de libros: http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/8996/Historia_universal_de_la_destruccion_de_los_libros
  2. La última versión del Index librorum prohibitorum, de 1948: http://www.cvm.qc.ca/gconti/905/BABEL/Index%20Librorum%20Prohibitorum-1948.htm
  3. El Concilio de Trento en el que se aprobó el Índice y otras medidas contrarreformistas:  http://es.wikipedia.org/wiki/Concilio_de_Trento
  4. La Reforma protestante: http://es.wikipedia.org/wiki/Reforma_Protestante
  5. Los listados de libros prohibidos del Opus Dei: http://www.opus-info.org/index.php?title=%C3%8Dndice_de_libros_prohibidos
  6. Mapa de libros prohibidos en los EEUU: http://maps.google.com/maps/ms?ie=UTF8&hl=en&oe=UTF8&source=embed&t=h&msa=0&msid=112317617303679724608.00047051ed493efec0bb8&ll=38.68551,-96.503906&spn=32.757579,56.25&z=4
  7. Web de la American Library Association: http://www.ala.org/advocacy/banned
  8. La Semana de los Libros Prohibidos: http://www.bannedbooksweek.org/
   
   
   
    

lunes, 20 de febrero de 2012

Contaminación global y patitos de goma

Foto original: Kim Steele

¿Cuál es el país del mundo que contamina más? Una búsqueda rápida de este tema en cualquier buscador de Internet nos dará como resultado docenas de rankings hechos por organizaciones de fiabilidad variable, en los cuales los resultados siempre son distintos. Y es que esta pregunta tiene tantas variables que no es fácil de contestar. Si los resultados son por habitante, salen unos países, pero si se tiene en cuenta la contaminación total de cada país, sólo aparecen los países más grandes; si se calcula en emisiones de CO2 no sale lo mismo que si se calculan las emisiones de otros gases; si hablamos de residuos sólidos, la cosa vuelve a cambiar, del mismo modo que si lo que se calcula son los fertilizantes y pesticidas de la agricultura, o los productos químicos de la industria o los residuos nucleares de los (relativamente pocos) países que tienen centrales en funcionamiento.
¿Qué podemos concluir, de esto? Que incluso los rankings de contaminación más bien hechos, como el que hace el CARMA (Carbon Monitoring for Action) sobre los países que emiten más CO2 a la atmosfera, no tienen en cuenta una cosa evidente: que la contaminación es un fenómeno global que afecta a todo el planeta, y que no tiene mucho sentido buscar pequeñas soluciones locales para frenarla.
Una buena manera de entender como de global es la contaminación es la historia de los patitos de goma del profesor Curtis Ebbesmeyer. Este oceanógrafo está especializado en los movimientos de las corrientes marinas, y hace años que, con algunos compañeros, pone a punto un programa de ordenador que nos ayude a entender cómo funcionan estas corrientes. El problema es que las boyas que usan los oceanógrafos para estudiar la deriva de las masas de agua tienen un precio muy elevado (hasta 1.650€ cada una) porque llevan una serie de dispositivos de medición y rastreo por satélite para saber exactamente dónde están en cada momento, y eso hace que haya pocas y que los datos con los que trabajan los oceanógrafos sean insuficientes. Pero la cosa cambió en enero de 1992, cuando un barco portacontenedores proveniente de Hong Kong que se dirigía a los EEUU perdió unos contenedores en medio del Pacífico y toda la carga se fue al agua. En total, 29.000 juguetes de bañera se dispersaron, flotando, por el océano. Patitos amarillos, castores rojos, ranas verdes y tortugas azules como las que podéis ver en esta foto, sobre el brazo del simpático oceanógrafo. Unos meses más tarde, en noviembre de ese año, los primeros patitos llegaban, arrastrados por las corrientes del Pacífico Norte, a las costas de Alaska. La noticia apareció en algunos medios y al oceanógrafo se le encendió la lucecita: ya tenía una forma barata de recopilar datos sobre las corrientes marinas. Avisó al personal de costas y puertos de todo el mundo, dio algunas entrevistas a periódicos y se puso a esperar que alguien encontrara más patitos. Y no tuvo que esperar mucho. Durante años, los patitos han ido apareciendo en distintos puntos del planeta, y Ebbesmeyer ha ido recopilando los datos de su larguísimo viaje. Los patitos amarillos y los castores rojos han perdido el color y ahora son blancos, pero las ranas verdes y las tortugas azules siguen en buen estado. Cosas de las radiaciones solares.
Gracias a la colaboración de guardacostas, marinos, responsables de puertos o simples ciudadanos que pasean por la playa, se ha podido reconstruir el viaje. Se sabe que, en seguida del accidente, el grupo se dividió en dos. Una parte siguió la costa americana hacia el sur, rodeando las inmensas islas de plástico de las que hablábamos hace unas semanas, y en 1994 ya habían llegado a las costas de Australia e Indonesia. La otra mitad subió hacia el norte, se quedó atrapada en el hielo del océano ártico durante cinco años (de 1995 al 2000) y, después de una larga deriva, fue a parar al Atlántico Norte. En el año 2000 ya tocaban las costas atlánticas del norte de los EEUU (Maine y Massachusetts), y en el 2003 ya habían llegado a las islas Hébridas, en la costa oeste de Escocia. En el 2007, después de 15 años de viaje, los primeros patitos decoraron las playas británicas, y a finales de ese año ya se esperaba su llegada a las costas de Galicia. Hoy, a principios del 2012, hay pocos sitios en el mundo que no hayan visitado.
Naturalmente, los patitos no son los únicos objetos que han viajado arrastrados por la marea y han sido utilizados por los oceanógrafos para entender cómo funcionan las corrientes marinas. En 1997 cinco millones de piezas de Lego cayeron al océano y siguen, desde entonces, a la deriva. Lo mismo pasó en 1990 y en el 2002 con 80.000 y 33.000 pares de zapatillas Nike. Y eso son sólo algunos ejemplos: se calcula que, cada año, entre 2.000 y 10.000 contenedores caen al agua y pierden la carga. Y no sólo los objetos son arrastrados por la marea. Los productos químicos o el petróleo de los vertidos también recorren el mundo y se esparcen por todas partes. E incluso la contaminación de tierra firme, que se filtra a los ríos y acuíferos, muy a menudo termina en el mar: pesticidas, productos industriales, restos líquidos de los basureros...
La contaminación es un fenómeno global, y hay que tratarla globalmente. Si no, por más limpio que tengamos el jardín de casa sufriremos las consecuencias.

Fuentes:
Ranking de emisiones de CO2 por país hecho por Carbon Monitoring for Action (CARMA): http://carma.org/region
El oceanógrafo Curtis Ebbesmeyer: http://es.wikipedia.org/wiki/Curtis_Ebbesmeyer
Un ejemplo de cómo son estas sofisticadas boyas: http://www.ocean-net.info/instrumentacion/LinkQuest/ADP_Flowquest.htm
Una foto de los animalitos de plástico: http://oceanmotion.org/html/research/ebbesmeyer.htm
Post de Dando datos sobre las islas de plástico del Pacífico: http://www.dandodatos.com/2011/10/islas-de-plastico.html
La llegada a Gran Bretaña: http://www.dailymail.co.uk/news/article-464768/Thousands-rubber-ducks-land-British-shores-15-year-journey.html

   
   
   

lunes, 13 de febrero de 2012

Comercio justo en el Pirineo: la lana de oveja xisqueta


Cuando oímos hablar de comercio justo pensamos siempre en las relaciones comerciales entre países del Norte y países el Sur, entre consumidores ricos y productores pobres. Resumiendo, el comercio justo es la búsqueda de unas condiciones dignas en el comercio de los productos de los países pobres, pagando sueldos decentes, no aceptando mano de obra infantil ni esclava, procurando que el dinero llegue a los productores locales y no a las empresas intermediarias, asegurándose que la producción respete el medioambiente, etc. Actualmente, la mayor parte del comercio mundial está muy lejos de ser justo, y la prueba es que muchas de las zonas más pobres del planeta y los puntos donde se concentra el hambre en el mundo son zonas agrícolas que, en principio, deberían poder vivir de lo que producen. La culpa es de los mercados internacionales y de las grandes empresas que compran los productos agrícolas básicos a precios de miseria, sí, pero también de los consumidores que, cuando vamos a comprar, buscamos el precio más bajo sin que nos importen demasiado las condiciones en las que has sido producido lo que compramos. Si podemos comprar un jersey por 5 o 10€, mejor que pagar 40. Pero si es tan barato es porque los productores de la lana, el algodón o el lino cobran precios de miseria o porque los trabajadores de la industria textil que lo ha confeccionado viven en condiciones infames. O las dos cosas a la vez, que es lo más corriente. Y por lo tanto, el ganadero que intenta vender la lana a una empresa que practique el comercio justo se encontrará que esta lana no tiene prácticamente demanda porque en los mercados de los países ricos poca gente quiere pagar lo que cuesta.
Pero este problema no es exclusivo de los productores de los países pobres. En los países ricos también hay muchos sectores que no pueden competir con los precios reventados de los mercados internacionales y prácticamente han desaparecido. Un ejemplo muy claro es la industria textil europea, que hace un siglo que está en crisis y ahora, con la entrada de productos textiles chinos, prácticamente ha desaparecido. Y no sólo han desaparecido las fábricas, sino también los productores de las materias primas: la lana, el algodón, el lino o el cáñamo.
En el Pirineo catalán, un caso muy evidente de esta desaparición es la oveja xisqueta, una raza autóctona con facilidad para sobrevivir en ambientes fríos y duros como el Pirineo y que da una lana y una carne de calidad. En los últimos decenios su población ha disminuido mucho, sobre todo porque su lana no puede competir en los mercados internacionales y, desde 1980, los pastores sólo sacan beneficios de la carne, porque la lana no se la compra nadie. Esta pérdida de valor de la oveja xisqueta convirtió un sector que, más allá de la dureza del trabajo, se ganaba bastante bien la vida, en un oficio sin demasiado futuro. Los hijos de los pastores, desde hace una generación, acostumbran a abandonar el oficio para dedicarse a otras cosas mejor pagadas, motivo por el cuál en el año 1995 la raza xisqueta fue catalogada como raza en peligro de extinción. 
Pero este proceso de desaparición, que en muchos casos es imparable, en el caso de la xisqueta puede tener solución. Se trata de aplicar el concepto de comercio justo a la lana de la xisqueta y concienciar a los consumidores de que el aumento de precio del producto final está justificado. En otras palabras, que el atractivo que pierde por culpa del precio lo recupere por su valor social y ambiental: comprar productos hechos con esta lana permite mantener la ganadería en el Pirineo, ayuda a salvar la especie de la extinción, protege el paisaje (las ovejas son uno de los mejores agentes forestales imaginables al conservar el sotobosque y evitar la desaparición de los prados alpinos), potencia el comercio local y de proximidad en vez de importar la lana del otro lado del mundo, reduce el impacto ambiental del transporte, evita la pérdida de habitantes de los pueblos de alta montaña, etc. Con esta idea en la cabeza, una serie de asociaciones que trabajan para dar vida al sector primario del Pirineo han creado el Obrador Xisqueta, que sirve de enlace entre 21 explotaciones de ovejas del Pirineo y una serie de artesanos que manufacturan la lana. Entre todos, y sin salir del Pirineo, consiguen cubrir todos los eslabones de la cadena: desde el pastor, que cobra un precio justo por la lana, hasta la tienda virtual donde se venden los productos (que también se pueden encontrar en unas cuantas tiendas), pasando por la formación profesional de los artesanos y artesanas o por talleres educativos. Para garantizar que no se pierda el oficio de pastor también han llevado a cabo otras iniciativas, como la escuela de pastores, que en sus cuatro ediciones ya ha incorporado más de 40 personas al sector.
El objetivo de salvar la ganadería del Pirineo no es sólo cuestión de nostalgia. El ganado es un elemento vertebrador del paisaje y de la gente que vive en él, y uno de los mejores mecanismos para evitar la pérdida de habitantes de los pueblos de la alta montaña y la ruptura con una tradición que se mantiene sin cortes desde el neolítico. ¿Qué otras manifestaciones de nuestra cultura conoces que tengan miles de años?

Fuentes:
La mayoría de las fuentes de este artículo están en catalán porque los proyectos de los que hablamos son proyectos locales situados en el Pirineo catalán y sus webs todavía no han sido traducidas a ningún otro idioma.
  1. Comercio justo: http://es.wikipedia.org/wiki/Comercio_justo
  2. La oveja xisqueta (en catalán): http://xisqueta.bigcartel.com/caracteristiques-de-la-llana
  3. Web de la asociación Obrador Xisqueta: http://www.obradorxisqueta.cat/index.php/es
  4. Tienda virtual de productos hechos con lana de oveja xisqueta (en catalán): http://xisqueta.bigcartel.com/
  5. La escuela de pastores del proyecto Grípia (en catalán): http://www.projectegripia.cat/
    
     
     
     

domingo, 5 de febrero de 2012

Un mundo libre de coches


Hasta no hace mucho, cuando alguien andaba por la calle y oía la expresión "¡agua va!" sabía que debía echar a correr si no quería que lo rociaran con el agua sucia, los meados o alguna cosa peor que saliera volando por la ventana de algún vecino. En algunos pueblos y barrios españoles, este grito todavía podía oírse a finales de los años 50, y es que la universalización del alcantarillado es una cosa mucho más reciente de lo que nos pensamos. Naturalmente, si el proyectil no impactaba en un peatón y caía al suelo, no había nadie que se encargara de limpiarlo y se quedaba allí en medio, junto con los excrementos de caballos y perros, hasta que se secaba y alguien lo recogía para usarlo como abono o combustible o hasta que una lluvia fuerte se lo llevaba todo calle abajo. ¿Qué olores había en las calles, en otros tiempos? A menudo, las novelas históricas, cuando describen las ciudades antiguas, hablan del olor de las especias, de los productos de los mercados, de las flores de los balcones... desengañémonos, las ciudades antiguas apestaban a mierda, a meados, a aguas estancadas y excrementos de animales. De acuerdo, no es una visión demasiado romántica, pero es más próxima a la realidad que muchas de las imágenes que nos hayamos podido hacer.
Visto esto, podríamos pensar que hemos tenido la suerte de nacer en la época en la que hemos nacido y habernos ahorrado estos olores y aires viciados. Nada más falso. Y es que resulta que respiramos el aire más sucio que nunca se ha respirado desde que vivimos en ciudades, y gran parte de la culpa es de los ríos de coches que inundan nuestras calles. Hemos cambiado los ríos de lodo y mierda que ocupaban el centro de las calles por los ríos de humo, ruido y coches que ocupan las calles enteras, dejando pequeñas franjas en los márgenes para las personas. Hemos cedido nuestro espacio a los vehículos, y no somos del todo conscientes.
Bueno, sí que hay mucha gente que es consciente de ello. Desde hace unos años, algunas de estas personas se están uniendo en el denominado Carfree Movement, una red de personas y organizaciones que consideran que los coches dominan excesivamente las ciudades modernas y que es necesario reducir o eliminar su uso para devolver las calles y plazas a las personas. Editan una revista, dan charlas y conferencias, potencian el transporte público, la bicicleta y el hecho de ir a pie, ofrecen alternativas técnicas a los arquitectos y urbanistas que se dedican a pensar las ciudades y, en definitiva, se dedican a imaginar cómo sería el mundo si no estuviéramos invadidos por nuestros propios coches.
Puede parecer un poco exagerado, pero sólo hay que tener en cuenta un par de datos para darse cuenta que no. Como por ejemplo, que en algunas ciudades el 60% de la superficie está destinada a los coches; o que el transporte significa, en los países de la OCDE, el 60% del consumo de petróleo (un 68% en los EEUU); o que en 1954 había 70 millones de coches en el mundo, en 1994 había 630 millones y, si seguimos con este crecimiento, en 2025 habrá más de mil millones.
Quizás, en un futuro no muy lejano, los habitantes del planeta pondrán cara de asco cuando les expliquen que a principios del siglo XXI las calles estaban llenas de coches envueltos en humo y que, a veces, costaba respirar cuando andabas por la calle; y que los coches lo invadían todo, calles, plazas y aceras, y que las personas debían convivir con ellos sin poder hacer nada. Es probable, incluso, que pongan la misma cara de asco que ponemos nosotros cuando pensamos en el "¡agua va!" y que, como nosotros, no entiendan cómo se podía vivir en un mundo tan sucio sin hacer nada para arreglarlo.

Fuentes:

  1. Artículo de Felipe González en el que recuerda el "¡Agua va!" durante su adolescencia en un barrio de Sevilla: http://www.elpais.com/articulo/opinion/Agua/va/elpepiopi/20080422elpepiopi_4/Tes
  2. Contaminación atmosférica: http://es.wikipedia.org/wiki/Contaminaci%C3%B3n_atmosf%C3%A9rica
  3. Web de la red sin coches (World Carfree Network): http://www.worldcarfree.net/spanish.php
  4. Revista Carbusters.org, la revista del movimiento sin coches: http://carbusters.org/international/espanol/
  5. La OCDE: http://es.wikipedia.org/wiki/OCDE